Razones por las que deberías practicar Tai-Chi

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Razones por las que deberías practicar Tai-Chi

Nota por Santiago Boumpadre

buomvoyage@gmail.com

El Tai-Chi tiene una larga historia que comienza en el siglo 13 A.C. Existen cinco escuelas principales, y cada una lleva el nombre de la familia fundadora del estilo: Yang, Chen, Sun, Wu (Jian Qian) y Wu (He Qin).

Su orientación filosófica deriva de los elementos opuestos de yang (actividad) y yin (inactividad), y de qi (energía). De acuerdo con los símbolos del yin-yang, los movimientos del Tai Chi son circulares. Éstos están diseñados para equilibrar el qi, o energía vital, en los meridianos del cuerpo y así prevenir las enfermedades. Al igual que el Yoga, la práctica del Tai Chi no requiere adoptar un sistema espiritual o de creencias específico y es también utilizado clínicamente como una intervención terapéutica.

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Cada estilo tiene una técnica característica que la distingue de los otros en las posturas o formas incluidas, el orden en que aparecen las formas, el ritmo en el que se ejecutan los movimientos y el nivel de dificultad de la técnica. Aunque difieren en el enfoque sobre la postura y la posición del centro de gravedad, todos los estilos enfatizan la relajación, la concentración mental, la coordinación del movimiento, y, generalmente, la memorización de los nombres de cada postura y la secuencia de las mismas.

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Éstas son algunas de las razones por las que deberías probar la práctica de esta meditación en movimiento que es el Tai-Chi. 


Meditación en movimiento

La práctica del Tai-Chi se caracteriza por una lentitud extrema de movimientos, que se dan en una continuidad absoluta y con un enfoque total de la conciencia en el momento presente. El acento no está puesto en el esfuerzo muscular sino en los movimientos lentos, suaves y ligeros.

La concentración activa es el instrumento que guía el flujo de los movimientos del cuerpo: el Tai-Chi involucra el entrenamiento de la mente, se trata de una meditación en movimiento. Su objetivo principal es promover la salud y la paz mental. A diferencia de otras artes marciales, el Tai-Chi se realiza lentamente, con una respiración profunda y consistente. Se intenta que los músculos y las articulaciones estén relajados para que el cuerpo pueda moverse fácilmente de una posición a otra.

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La principal técnica de respiración se llama respiración natural y es la base de todas las demás técnicas que se utilizan. El practicante toma una respiración lenta, profunda pero no forzada, inhalando y exhalando por la nariz; la boca permanece cerrada, la punta de la lengua se sostiene ligeramente contra el paladar y los dientes no se aprietan. A medida que el aire entra, la parte inferior del abdomen se expande, y cuando el aire sale, la parte inferior del abdomen secontrae. El aire no se retiene sino que fluye constantemente. Los ojos permanecen ligeramente cerrados. 

Los movimientos del Tai-Chi se coordinan con la respiración, y el patrón de ésta sigue la sucesión de movimientos opuestos de los brazos: la inhalación tiene lugar cuando los brazos se extienden hacia afuera o hacia arriba, y la exhalación ocurre cuando los brazos se contraen o bajan.

La respiración eventualmente se convierte en una parte inconsciente del ejercicio; sin embargo, su importancia nunca disminuye. A lo largo de la práctica, la mente permanece alerta pero tranquila, dirigiendo la suavidad de los movimientos y centrándose en la energía interna. Esta concentración activa es parte integral de la práctica. La variedad y el carácter distintivo de los movimientos colaboran en que el practicante se concentre en la ejecución de los mismos.

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Para aprender y practicar Tai Chi con éxito, los practicantes deben adoptar y practicar principios tradicionales específicos de postura y movimiento, como mantener la cabeza en alineación vertical, relajar el pecho y enderezar la espalda, usar el enfoque mental en lugar de la fuerza física y buscar la tranquilidad mental en movimiento. El objetivo general no es "dominar" los movimientos, sino desarrollar un sentido de armonía interna y externa a medida que los movimientos se vuelven más fluidos, pero controlados, y la mente más alerta, pero pacífica.

Lecturas recomendadas

  • “Tai Chi Chuan Classical Yang Style: The Complete Form Qigong”,Jwing-Ming, Yang.  
  • “The Harvard Medical School Guide to Tai Chi”, Wayne, Peter M.

Fuentes:
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