Falsos diamantes de mil años de duración que convierten residuos nucleares en electricidad no contaminante

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Encontrar formas de obtener energía sin contaminar ni dañar el ambiente es uno de los desafíos para la ciencia y la Humanidad entera. 


Por eso, el descubrimiento de un equipo de físicos y químicos de la Universidad de Bristol merece una celebración. Los investigadores han encontrado una forma de convertir residuos nucleares en baterías de miles de años de duración.

Una de las cosas más llamativas del descubrimiento es que estas baterías limpias y durables son diamantes artificiales. 

diamantes baterías

El equipo de investigación arribó a este hallazgo al trabajar buscando una solución para eliminar los viejos reactores Magnox de Gran Bretaña; unos reactores de primera generación que sirvieron durante 50 años pero ahora están siendo desmantelados.

Los reactores usaron durante medio siglo bloques de grafito como moderadores para ralentizar los neutrones y mantener en funcionamiento el proceso de fisión nuclear. Las décadas de exposición han dejado al Reino Unido con 95.000 toneladas de bloques de grafito que ahora se clasifican como desechos nucleares, ya que la radiación en los reactores convirtió parte del carbono inerte en los bloques en carbono-14 radioactivo.

En lugar de enterrar estos desechos, la solución del equipo de Bristol consiste eliminar la mayor parte del carbono 14 de los bloques de grafito y convertirlos en diamantes generadores de electricidad.

diamante falso

Los diamantes artificiales se obtienen manipulando carbono. Cuando un diamante artificial está expuesto a la radiación, produce una pequeña corriente eléctrica. Según los investigadores, esto hace posible construir a partir de ellos una batería que no tenga partes móviles, ni produzca emisiones ni requiera mantenimiento.

La tecnología desarrollada en la Universidad de Bristol, entonces, se basa en introducir el carbono radiactivo dentro de diamantes artificiales que producen una pequeña corriente eléctrica cuando reciben radiación.

La corriente que generan es débil, pero podría utilizarse para alimentar instrumental médico o, por ejemplo, para hacer funcionar herramientas que se utilizan en el espacio exterior. La durabilidad de estas baterías las haría muy adecuadas para tal fin. 

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