Sistema de cultivo hidropónico

El cultivo hidropónico o cultivo sin suelo es la mejor manera de tener un control total sobre el crecimiento saludable de las plantas. Se lo emplea de manera frecuente para uso comercial, en el cultivo del tomate, la lechuga y una gran variedad de vegetales. Sin embargo, poco a poco comienza a estar en boga el uso del cultivo sin suelo o hidropónico en pequeñas huertas particulares y jardines.

Este tipo de cultivo se realiza en recipientes donde se colocan nutrientes del tipo lana de roca, arena, fibra de coco, perlita, y demás sustancias específicas que se adquieren en comercios especializados, capaces de portar los alimentos que cada plante necesita. El elemento principal en este sistema de cultivo es el agua, por eso lo más importante es procurar un sistema de riego adecuado.

El cultivo hidropónico consiste en un sustrato (generalmente arcilla expandida, vermiculita o lana de roca) al que se suministra agua con los nutrientes incorporados y que puede ser regado continuamente siempre que el líquido sea drenado y no inunde el sustrato para aprovechar al maximo el agua. Las ventajas obtenidas por este método de cultivo son la rapidez en el crecimiento y maduración de la planta, pudiéndose acortar los ciclos en un 60% respecto a los de la misma planta en su entorno natural.

 

 

La palabra “hidropónico” (de hidros, agua, y pones, trabajo) designa un tipo de botánica que merecería llamarse “aeropónico”, ya que su elemento más destacado no es tanto el riego como la creación de un entorno general, y especialmente lumínico, cuya finalidad es proporcionar a cualquier tipo de planta un medio idóneo para desarrollarse y florecer. Combinando hallazgos científicos con progresos de índole más puramente técnica, esta forma de cultivo rinde una potencia superior o comparable a las mejores variantes conocidas usando tierra y aire libre.

El modelo fue perfeccionado por europeos e israelíes, unos para defenderse del brumoso frío y otros para evitar la aridez del desierto. Sin embargo, esos esfuerzos sólo acabaron de fructificar al difundirse nuevas lámparas y nuevos sistemas de anclaje para la raíz, gracias a los cuales es posible cultivar en periodos dos o tres veces más cortos una amplia gama de vegetales, obteniendo ejemplares de extraordinaria calidad, y ahorrando tanto agua como nutrientes en proporciones asombrosas. Lo esencial de esta técnica es optimizar el entorno donde crecerá la planta, evitando lo perturbador y ofreciendo generosamente lo bien aceptado. En otras palabras, se trata de convertir su vida en un edén. La reacción de las plantas a esa existencia no será menos positiva, deparándonos la oportunidad de imaginar qué suerte de humanos poblarían la Tierra si cada uno tuviese cubiertas sus necesidades y predilecciones de modo parejo.

En España y tras 12 largos años de estudios, prácticas y costosas inversiones, comienza a imponerse el llamado SISTEMA NGS (New Growing System).

Las realizaciones más importantes, en cuanto a superficie instalada, se encuentran en la localidad almeriense de PULPI, donde existen unas 90 hectareas, fundamentalmente de lechuga.También se cultiva tomate, fresa y algo de perejil, romero, berro, etc.

Entre sus ventajas competitivas hay que destacar la uniformidad, olor y sabor.

Las explotaciones dotadas con el referido SISTEMA NGS están demostrando su viabilidad desde todos los puntos de vista-agronomico (ahorro de agua y nutrientes), ambiental ( máximo respeto al suelo ya que no vierte nada sobre el mismo) y economico (regularidad en la producción, homogeneidad, etc.)

 

 

 

Las ventajas que presenta la técnica de cultivo sin suelo son las siguientes:

  • Provee a las raíces en todo momento de un nivel de humedad constante, independiente del clima o de la etapa de crecimiento del cultivo.
  • Reduce el riesgo por excesos de irrigación.
  • Evita el gasto inútil de agua y fertilizantes.
  • Asegura la irrigación en toda el área radicular.
  • Reduce considerablemente los problemas de enfermedades producidas por patógenos del suelo.
  • Aumenta los rendimientos y mejora la calidad de producción.

Las características que debe poseer cualquier material para ser usado como sustrato son las siguientes:

  • Ser de naturaleza inerte. Esto permite un buen control de la nutrición, que es casi imposible lograr en suelo debido a la gran cantidad de reacciones que en éste tienen lugar.
  • Tener una relación aire/agua equilibrada, para evitar los problemas de falta de aireación por riegos excesivos con la consecuente falta de oxigenación de las raíces.
  • Ser de fácil lavado de sales. Esto da opción a paliar en parte las pérdidas de producción que se suceden en cultivos en suelo (especialmente los arcillosos o suelos con napa freática alta) por acumulación de dichas sales.

Los sustratos que poseen en mayor o menor grado las características mencionadas anteriormente son: Turba, Perlita, Lana de Roca, Grava, Arena, Vermiculita.

 

 

Consejos Para El Cultivo Hidropónico

 

Requisitos básicos para un cultivo hidropónico

Es preciso un recipiente que prevea el tamaño promedio de la planta a cultivar, con una profundidad mínima de 30 centímetros. Es indispensable que el recipiente no deje pasar la luz, es decir que se deben evitar los recipientes transparentes.

En segundo lugar, el cultivo hidropónico requiere de un sistema para ventilar el contenido del recipiente. Una posibilidad es conseguir una bomba aireadora para peceras, a la cual se puede conectar un tubo plástico perforado que se inserte en el recipiente.

 

Los nutrientes adecuados para la hidroponía son el calcio, el cobre, el azufre, el fósforo, el potasio, el zinc, el nitrógeno, el hierro, el oxígeno, etc. Estos nutrientes se proporcionan mediante el riego continuo, que tiene lugar gracias a que las raíces están en contacto con el agua.

El sustrato, es decir, el material que reemplazará a la tierra en el jardín o huerta hidropónica, se ocupa de que las raíces de las plantas se sujeten al recipiente. Este material cumple además la función de proteger de la luz, de retener los alimentos proporcionados por el riego y de brindar la oxigenación suficiente a las plantas. Este sustrato es económico y consiste en elementos como la arena o la piedra pómez.

En cuanto a las plantas que habrán de cultivarse mediante el sistema hidropónico, es posible adquirirlas en tiendas especializadas en horticultura, pero también, pueden cultivarse directamente mediante la germinación casera de las semillas.

Beneficios y ecología del sistema de cultivo hidropónico

 

  • Libra a las plantas de la presencia de malezas o plagas.
  • Favorece el descanso de la tierra. Es útil en tierras desgastadas o escasas.
  • No requiere de grandes espacios, por lo cual resulta especialmente rendidor desde el punto de vista económico.
  • No depende de las condiciones climáticas, por lo que garantiza la variedad vegetal durante el año.

 

Video de como hacer un sistema de cultivo hidropónico casero

Se muestra cómo construir un sencillo sistema de cultivo hidropónico para 20 lechugas con la técnica NFT (nutrient film technique).

Bastan herramientas caseras sencillas y materiales comunes para construir este sistema.

Hecho en la Facultad de Ciencias de la UNAM en el Taller de Hidroponia

manual de cultivo hidroponico de lechuga:

http://www.navarraagraria.com/n170/arhile.pdf

 

fuentes:

http://hidroponicas.blogspot.com.ar/2008/10/el-cultivo-hidroponico.html

http://html.rincondelvago.com/cultivo-hidroponico.html

La Bioguia

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