• Libertad 73 Martínez, Buenos Aires, Argentina
  • 9-19hs
  • Jennifer Jackson - TresOm
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Descripción

Cuando una mujer vive el maravilloso proceso de engendrar a un hijo, también debe atravesar nueve meses caracterizados por profundos cambios, gran maduración y una fuerte inestabilidad emocional. Una persona adulta sana, nunca está sujeta a tantos cambios como durante el embarazo. En este contexto, la práctica de yoga ayuda a la mujer a encontrar bienestar físico, mental y emocional, para disfrutar del embarazo, llevar adelante una gestación saludable y conseguir un parto natural y activo. Además, se logra una mejor y más rápida recuperación posparto, lo que promueve la lactancia materna prolongada. Los cambios son diferentes en cada etapa: En el primer trimestre suelen aparecer, por un lado, trastornos como mareos, nauseas, vómitos y otros episodios que exigen una adaptación para poder funcionar cotidianamente. Luego vendrán las transformaciones físicas más notables en la forma y el tamaño del cuerpo, y los primeros movimientos del bebé, que traen aparejados mucha ansiedad, además de una gran alegría. En el último trimestre, la sobrecarga y las dificultades de movimiento suelen provocar incomodidad, retención de líquidos, insomnio y ansiedad. La mujer debe aprender una nueva forma de relacionarse con su cuerpo y su imagen corporal, lo que le demandará mucho esfuerzo, pero también puede enriquecerla mucho. El miedo al dolor en el parto y la ansiedad por la llegada del bebé son los conflictos más comunes con los que debe lidiar la mujer, para vivir este último trance de una forma saludable en lo físico, mental y emocional.  

Beneficios de una práctica de yoga regular durante el embarazo:  

  • Conciencia profunda del cuerpo y los cambios sucedidos en él.
  • La percepción de huesos, articulaciones, músculos y piel.
  • Fortalecimiento y flexibilidad muscular para soportar el incremento de peso.
  • Alivio de tensiones en todo el cuerpo, especialmente en la zona lumbar.
  • Centraliza la pelvis, evitando el incremento de la lordosis.
  • Otorga conciencia de la pelvis, el útero y el canal de parto.
  • Conciencia de los músculos abdominales como sostén corporal y sus funciones en el parto.
  • Brinda conciencia de la respiración más adecuada para el día a día, así como para atravesar las contracciones y, también, respiraciones para pujar.
  • Fomenta la conexión con el bebé desde su vida intrauterina, que luego se traduce en una mejor relación una vez nacido.
  • Promueve el contacto con otras mujeres embarazadas, lo que ayuda a disminuir la ansiedad, los miedos y dudas con respecto a las etapas del embarazo y la planificación del parto.

Duración de la clase:   Una hora y media, combinando posturas físicas, respiración consciente y relajación guiada. Luego, se agrega media hora más de intercambio entre las mujeres, para poner en común las inquietudes y vivencias relativas al proceso de embarazo, y brindar información extra sobre bienestar físico, alimentación saludable y la planificación del parto deseado según las preferencias de cada mujer. 

Etiquetas: Embarazo, yoga
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