VACACIONES CON MASCOTA

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VACACIONES CON MASCOTA
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Últimamente he leído artículos o publicaciones en redes sociales sobre familias o personas que salen de vacaciones con sus perros. La pregunta constante que se suele realizar es sobre la prevención del mareo y/o vómitos de la mascota en el vehículo.


Encuentro que es una muy buena ocasión para dar un poco de detalle de esta conducta y sus posibles soluciones.
Partamos de lo básico. Los perros - gatos, no nacieron para andar vehiculizados (autos, motos, micros, trenes, aviones). No está dentro de su genética y por lo tanto, no traen esta información en su disco duro.
Pero lamentablemente, la gran mayoría de los propietarios carecen de esta información (lo que para mi como médico veterinario resulta bastante obvia). ¿Cuales serán las primeras experiencias de un cachorro en un auto? Pues es muy probable que los primeros intentos de viaje sean bastante tormentosos, tanto para las personas como para la misma mascota, y lo mínimo que tendremos serán aullidos, ladridos, llantos, vómitos, miedo, pánico, mordidas.

Lo más sensato para hacer en estos casos es tomarse el tiempo. Un mes, una semana, todo será relativo, pero resulta esencial enseñarle a la mascota a que el vehículo es significado de algo beneficioso para el o ella; significarán salidas, juegos, lugares nuevos para conocer. Y esto toma tiempo, y requiere mucha paciencia.
Sin embargo, como todo proceso educativo, tiene una base lógica; hacer un viaje lo más apacible posible para todo el grupo.

Con sencillos pasos se podrán evitar situaciones incómodas, los cuales mencionaré:
- Hacer la presentación del vehículo apagado. Primero por fuera, premiando cada vez que el perro se acerque voluntariamente a él.
- Una vez que no hay problema al acercarse por fuera del auto, lo ideal es que el animal ingrese voluntaria y espontáneamente a él, seguido con premios, palabras y caricias. Se debe dejar inspeccionar el auto de manera natural, quizás dejando comida en algunos rincones.
- Cuando esta etapa esté superada, encender el auto, y ver la reacción del animal. Si reacciona con temor, apagar el auto y calmarlo con palabras o caricias. Si no se preocupa y sigue inspeccionando, seguir premiando
- Y así, después se intenta lo mismo cerrando las puertas, con el auto en movimiento pero cortas distancias y después alargar de a poco el recorrido. Obviamente, es muy importante el lugar donde se lleve al animal. Si la primera experiencia es al veterinario a vacunación, hospitalización, es probable que la mascota asocie el auto a la mala experiencia que le seguirá, y entonces el trabajo previo estará perdido.

Todo hay que tomarlo con calma. Es un ser vivo, absolutamente dependientemente de nosotros.

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