Un muñeco solidario

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Un muñeco solidario
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Tití, un muñeco solidario

Si reflexionamos un poco, a diario tenemos la posibilidad de llevar a cabo "pequeños actos solidarios", aunque a veces no les damos su valor. En verdad se ha devaluado bastante en nuestra vida cotidiana. Por eso cabe la pregunta: ¿Se aprende a ser solidario?

Todos necesitamos de las otras personas en algún momento de nuestras vidas. Por eso cuando les trasmitimos a nuestros niños que es importante tener en cuenta sus necesidades y deseos y también los de las otras personas, ayudamos a que podamos vivir en un mundo más equitativo.

 Pensamos que es bueno acordarse de nuestros niños, no sólo en los meses de "Agosto y Diciembre". La idea   es que "de la mano de un niño llegue un muñeco a otro niño". Por eso la propuesta armemos juntos  a “Tití". En la mayoría de las casas, hay recortes de tela, botones, o algunas ropas que ya no se usan y tampoco están en condiciones para regalar. Transformemos esas telas en un muñeco o muñeca muy sencilla, haciéndolo con forma de "Manopla", Y compartamos el armado del muñeco con el objetivo de regalárselo a otro niño”. Así podemos explicarle a los chicos de modo accesible a ellos, el “ser solidario”, con acciones concretas.

Es valioso que nuestros niños aprendan que el “ser solidarios” nos permite vivir en un mundo mejor, más justo. Y al trasmitirles nuestro deseo de ayudar a los que lo necesitan estamos mostrándoles el valor del ser generoso, colaborando y cooperando con otros chicos.

Nos preguntamos muchas veces como es el modo de comunicarle a los chicos éstos valores, la verdad que los niños observan lo que hacemos los adultos y aprenden de lo que nosotros le mostramos como actitud de vida.

En éste caso aprovechemos ésta actividad conjunta, de hacer el muñeco, para hablar con ellos explicándole el motivo por el que elegimos hacerlo:
“Queremos que un chico que no tiene muñecos, pueda tenerlos, y te invitamos a que juntos lo armemos...

Podes pintar los ojitos, pegarlos, hacer la cartita, recortar figuritas y pegarlas para hacer un colage o un dibujo que acompañe el regalo, etc.

Cada muñeco puede ir acompañado de una carta, el niño que arma el muñeco le escribe a ese otro niño que va a recibir el muñeco.

 Puede ayudarlo la mamá, el papá, la abuela, tíos, una amiga de los padres.

Se trata de trasmitir en actos lo que expresamos tal vez en palabras.

Liliana Calvo y Anabella Ossani copyright 2015 para Revista ConViviendo

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