Un espacio, un lugar, El refugio en Santiago (Chile

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Un espacio, un lugar, El refugio en Santiago (Chile
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Hace unos días visite Santiago, una ciudad hermosa que no conocía, hermosa en su arquitectura, y me hospede en un lugar llamado El refugio….Cuando entramos al lugar a pesar del cansancio que traíamos (después les contare lo que fue) la tranquilidad, las enredaderas que nos recibían, el olor a la madera, parecía que entrabas a una casa, a tu casa.El refugio es un hotel ubicado en el centro de ciudad de Santiago, lleno de colores entre verdes y marrones en su construcción.Cuando uno viaja, no solo es el lugar donde viajas, el conocer, el recorrer sino también importa el lugar donde te hospedas, a ese lugar que llegas cansado después de haber visitado diferentes lugares, y en ese momento el espacio donde te hospedas pasa a ser un lugar muy importante dentro de la agenda de tu viaje, porque es el lugar que vas a descansar, para continuar tu paseo al otro día.Charlando con Marcelo Cortes, dueño del refugio, me comento de su trabajo con la tierra, para él la tierra es un material cultural, un material ancestral por definición. Apasionado por su trabajo, la tierra nos da una paleta de colores que luego pueden ser empleados en la construcción, la tierra dice, es un material que nos identifica planetariamente. Además es todo un proyecto de años de poder demostrar cómo construir con adobe, como poder utilizar la tierra para la construcción de viviendas.Su formación como arquitecto, se derivó luego en un tema de formación práctica y ahí unió estos dos hemisferios para terminar siendo lo que es el hoy: un constructor y arquitecto de tierra, de ahí que las culturas constructivas son tan importantes , porque involucran las personas, sus oficios, sus conocimientos que vienen heredados de sus abuelos a sus nietos, en término de las técnicas y él ha podido ir aprendiendo esas técnicas y reconciliar eso con una visión contemporánea de la arquitectura.El refugio muestra en su construcción estas técnicas aplicadas, esta utilización de la tierra, dándole colores, marrones diferentes, que le dan la calidez al visitante en su estadía.Además de Marcelo, está el  equipo que te atiende, Verónica y Cata, con su simpatía y simpleza le dan al espacio un lugar donde uno quiere quedarse más días….Cada uno de ellos tiene el porqué de estar ahí, Marcelo por su pasión por la tierra, pero ¿las chicas? ¿Cuál era su historia y encaje dentro de este proyecto  y que les aportaba a ellas y que aportaban ellas en este proyecto?Verónica me cuenta como llego: “al Refugio me lo encontré de casualidad, la vida me da amigos que no podría contar con la mano...uno de ellos hace años me mostró este lugar. El año pasado Volviendo de estar un año lejos de casa...me convocaron para darle un toque comercial, armar un producto y tejer las redes para crear una identidad. Al llegar y verlo, me enamoré... y cada minuto que paso es una inversión que da más que frutos. Los pasajeros a veces vienen por dos días y en la mayoría de las ocasiones se quedan más días, se sienten como en casa. Incluso público de Santiago mismo viene aquí al menos una vez al mes a "descansar" en Refugio Santiago. Nuestro mayor premio son los mensajes que recibimos en cuanto a nuestra dedicación y esmero. Aquí no interrumpimos el espacio personal de las personas...los dejamos habitar y vivir sus tiempos. Esperamos replicar este producto en otros lugares de Chile”.En cuanto a Cata ella me dice : “de partida, yo soy la hija de Marcelo, comenta sonriendo, estaba estudiando administración de empresas cuando mi papá me ofreció que podía ayudarlo en el proyecto, justo estaba en mi último semestre en realidad la carrera que saqué fue un técnico en administración de empresas, tenía que hacer la práctica laboral y todo se dio justo. Tu hablaste con mi padre,  como ama lo que hace, hace que uno sienta todo lo que él ve a futuro. Bueno yo estudie además siempre pensando en ser independiente, digo, poder ejercer en un trabajo que me gustara, levantarme en las mañanas sin esa sensación de odio hacia el lugar al que hay que llegar todos los días,  apenas empezando a trabajar en el Refugio sentí que iba justo hacia eso. Yo considero que hemos armado un espacio de trabajo donde nos sentimos cómodas y felices con lo que estamos haciendo y construyendo. Y que  nuestros pasajeros se han ido con esa misma sensación después de alojarse con nosotros, intentamos lo más posible en atenderlos de manera que se sientan cómodos de venir y conversar con nosotras, me da muchísima felicidad cuando los pasajeros se toman el tiempo de comentarnos como se sintieron después de haberse alojado, o los comentarios que hacen hasta cuándo van entrando por el portón, en realidad es un espacio único, viendo el contraste con casi todo Santiago, lleno de edificios”…..Yo les comento además que las habitaciones donde hospedarse, como les diría yo, son un “lujete”, donde podes comer allí, prepararte tu comida, ya que tenes cocina, heladera, etc, y las camas ¿vieron cuando no te queres levantar porque te gusta tanto, que queres quedarte?  ¡Como si fuera tu cama!!! Jajaja El Refugio tiene eso de Hotel, Hostal, pero también tiene la calidez de la casa, tú casa, de sentirte tal como es su nombre “El refugio” y el contacto al mismo tiempo con la naturaleza, la tierra, que te la dan los materiales de su construcción.Por eso a todos aquellos que visiten Santiago, los invito a alojarse en el Refugio Santiago.

https://www.facebook.com/refugioscl/

Etiquetas: ecoturismo
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