Todo lo que deberías saber sobre el himen para acabar con los tabúes

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Todo lo que deberías saber sobre el himen para acabar con los tabúes

Es mucho lo que no se dice sobre sexualidad, y sobre todo sobre sexualidad femenina.


Es que años de estigma sobre el tema han obligado a las mujeres a desconocer y hasta negar su cuerpo.

El himen es, quizá, el mayor representante de este tabú. Es que a lo largo de los años se lo ha considerado como la prueba más fehaciente de la virginidad o no de una mujer. Alrededor de él hay muchos mitos, y sobre todo, mucha desinformación.

Estas son algunas cosas que deberías saber sobre esta membrana.

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Himen

¿Definición machista?

La RAE define al himen como:
1. m. Anat. Repliegue membranoso que reduce el orificio externo de la vagina mientras conserva su integridad.

Esta definición ha tenido y sigue teniendo muchas críticas, por el final de la misma: “mientras conserva su integridad”. ¿Qué es la integridad de la vagina?

Esta definición no ayuda a desmoronar los mitos que, como veremos, son muchos.

Pero no es de extrañar que su definición sea machista, pues el nombre proviene de la antigua Grecia: de Himeno, el Dios del matrimonio y que presidía el cortejo nupcial.

Según la mitología, para que las mujeres no sufrieran dolor en su primera vez, acudían previamente a un ritual en el que se les rompía el himen para que luego el sexo no fuera tan doloroso.

¿Acaso que el nombre del himen  provenga del Dios del matrimonio y ya fuera entonces símbolo de la pérdida de la virginidad no es algo raro?


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himen

El himen como prueba de virginidad

La ruptura del himen se ha asociado históricamente con la pérdida de la virginidad. Es decir, que después del primer encuentro sexual, la mujer pierde la “integridad” de su vagina, y la prueba de ello es que el himen está roto.

Sin embargo, esto no es  en realidad cierto. Un trabajo publicado en JAMA Pediatrics analizó el himen de 85 jóvenes con una edad entre 13 y 19 años. Algunas de ellas ya habían tenido relaciones sexuales y otras no.

Los resultados demostraron que, aunque las jóvenes que habían tenido relaciones sexuales tenían mayor tendencia a tener entre 2 y 4 muescas o hendiduras en el himen, las mujeres vírgenes también tenían algunas. Esto puede ser provocado por las dificultades en el uso de tampones o los exámenes vaginales con espéculos, entre otros.

Además, y más importante aún, el estudio determinó que "las adolescentes que no tienen muescas profundas en el himen aún podrían haber experimentado la penetración", ya que el 52% de las participantes que admitieron haber practicado el coito no presentaban "muescas profundas o hendiduras completas" en las zonas laterales o posteriores del himen que está libre de hendiduras".

Es decir, que el himen solo puede decirnos si tiene hendiduras o no, pero no cómo se produjeron esas marcas.

himen

La reconstrucción

A pesar de todos estos datos, el peso social del himen es muy fuerte. Aún hoy, el hecho de tener el himen roto puede ser motivo de castigo (incluso de muerte).

Así es que hasta existen intervenciones quirúrgicas para reconstruirlo. Sí, así como lo lees. Esta cirugía no tiene otro fin más que el social: la “demostración” de virginidad.

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No se conoce su función biológica

A pesar de que la existencia del himen se conoce desde hace miles de años, aún no se ha determinado su función biológica.

La mayoría de los trabajos apuntan a que podría servir como barrera protectora vaginal frente a las heces y otros materiales, especialmente durante los primeros meses de vida.

La religión durante mucho tiempo consideró que era una figura evolutiva. Es decir, que su función era ayudar a los hombres a detectar a mujeres “puras”. Además de ser ridículo de por sí, la ciencia ha encontrado que el himen también aparece en otras especies ( topos, elefantes, focas, chimpancés, llamas y ratas).

Por lo cual, evidentemente determinar la pureza no es una de sus funciones.

Fuentes:
Etiquetas: himen, mujeres, sexualidad
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