Qué revela el flujo vaginal sobre tu salud

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Qué revela el flujo vaginal sobre tu salud

Aunque nos hemos acostumbrado a pensar en el flujo vaginal y los demás fluidos de nuestro cuerpo como algo poco higiénico que necesitamos evitar u ocultar, su presencia no es para nada casual ni evitable. Al igual que todo en nuestro organismo, tiene una función que hace al equilibrio y, por ende, a nuestra salud en general. 


El flujo vaginal es aquello que le permite a la vagina mantenerse protegida a sí misma.  La limpia naturalmente y protege de agentes patógenos externos a través de su macrobiota formada por bacterias vivas. Sin él, proliferarían hongos e infecciones.

Por eso, cualquier alteración del flujo podría dejar a la vagina desprotegida. El flujo puede alterarse, por ejemplo, con el uso de toallas higiénicas descartables, protectores diarios, desodorantes o jabones, ropa interior sintética; o por llevar una alimentación con exceso de harinas o azúcares, usar anticonceptivos hormonales; entre otras razones que modifican la flora vaginal. 



flujo vaginal

El flujo cambia a lo largo de todo el ciclo femenino, ya que está muy vinculado con la acción de los estrógenos; por eso es importante aprender a reconocer cuándo los cambios son naturales y cuándo pueden ser un indicio de algo más.

En cada momento del ciclo, el moco cervical, que forma parte del fluido vaginal y es secretado por el cuello del útero, es distinto. Pero estas modificaciones son naturales y no deberían alarmarte. 

Cambios naturales del flujo vaginal (según la etapa del ciclo menstrual): 

Fase preovulatoria: período "seco" de mucosidad. Flujo de consistencia espesa, no elástica y de color blanco, amarillento u opaco. 

Fase de ovulación: moco más elástico y menos ácido. El flujo aumenta, por lo que puedes sentir mayor humedad. Es transparente y si lo estiras, no se corta. Cuando tienes este tipo de flujo, eres más fértil, tienes más posibilidades de quedar embarazada.

Fase premenstrual: el moco espeso y pegajoso, de textura gruesa, y de coloración blanca o amarilla. 

flujo vaginal- hongos e infecciones

Estos cambios son cíclicos y naturales en nuestro cuerpo, por eso no debes sentir vergüenza o desagrado. La única secreción vaginal que nos perjudica es la que se produce con un hongo o infección, y aquí también podrás ver algunos indicios para detectarlos a tiempo. Siempre debes tener en cuenta la modificación de su olor, color, textura, y si va acompañado de ardor, picazón o enrojecimiento. 

Hongos: flujo vaginal muy abundante, de color blanco y espesura lechosa; además de enrojecimiento de la vulva, ardor y picazón. También puede haber dolor al orinar o durante las relaciones sexuales. 

Infección vaginal: aumento del moco cervical, cambio del color normal, mal olor o picazón. 

Gonorrea: abundante flujo, sumado a dolor al orinal, sangrado fuera de ciclo, dolor en el bajo vientre; entre otros síntomas. 

Por otras consultas, visita a tu ginecólogo o profesional de confianza; pero siempre intenta estar atenta a tu cuerpo, escuchando sus indicios y no sintiendo rechazo frente a ellos. 

Cuidados y recomendaciones

toallitas de tela- flujo vaginal

  • Evita los desodorantes vaginales; pueden alterar el pH natural de tu vagina. 
  • Reemplaza toallas sintéticas y tampones por toallas de tela o una copa menstrual; para evitar que los químicos y aromatizantes alteren el flujo normal.
  • No laves con jabones ni detergentes químicos tu vagina. Usa jabón naeutro.
  • Evita la ropa interior sintética; escoge la de algodón. Tampoco uses ropa muy ajustada. 
  • Ten en cuenta que, si tienes relaciones sexuales sin protección, el ph del semen puede alterar el de tu vagina, porque son diferentes.
  • Límpiate luego de ir al baño desde adelante hacia atrás. 

Fuentes:
Etiquetas: mujer
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