Qué alimentos son los mejores para las mujeres que están amamantando

Compartir
Qué alimentos son los mejores para las mujeres que están amamantando

Una buena alimentación durante el embarazo ayudará a que el bebé se desarrolle y crezca bien y además, a la madre a fortalecer su organismo. Sin embargo, el esfuerzo no queda ahí. Una buena alimentación durante la lactancia es tan importante como la nutrición en el embarazo. 


Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Es por eso que distintas organizaciones han desarrollados campañas para crear conciencia sobre los beneficios de esta actividad que une al bebé con su madre, además de cómo alimentarse sanamente durante este proceso.

La lactancia materna es beneficiosa para los bebés

La madre que amamanta

Según datos de Unicef:

  1. La madre en período de lactancia debe consumir algunas calorías más al día que las recomendadas según su peso, edad y contextura. De estas, al menos 200 se consumen durante la lactancia.
  2. En todo el periodo de gestación y durante la lactancia, la mujer necesita una dieta balanceada. No hay alimentos que aumenten o disminuyan la producción de leche.


Es importante consumir proteínas, frutas y verduras durante la lactancia

Alimentos esenciales

Estudios indican que los nutrientes que hay en la leche de una madre sana y bien nutrida, satisfacen todas las necesidades nutricionales del niño si consume suficiente. Estos son los alimentos que no deberían faltar:
  

  • Cereales: aportan energía, vitamina B y fibra en legumbres y en los cereales integrales. Además, las harinas de trigo aportan ácido fólico. Algunos ejemplos: arroz, avena, cebada, maíz, trigo, féculas, fideos, panes, galletas, legumbres: arvejas secas, garbanzos, lentejas, porotos (granos).
  •  Frutas y Verduras: son fuente de vitaminas, minerales y fibra. Se recomienda al menos una porción en crudo cada día debido a que algunas de ellas (vitaminas y minerales) se pierden en los procesos de cocción.
  • Leche, yogur y queso: no son todos los lácteos, se evitan por ejemplo: la manteca y la crema. Este grupo otorga principalmente fósforo y proteínas, y está compuesto por la gran variedad de quesos, leches y yogures que existen en el mercado.
  •  Carnes y huevos: las carnes (blancas, rojas, peces, frutos de mar, porcinos, caprinos) son una importante fuente de hierro y junto a los huevos (de gallina, codorniz, avestruz) brindan proteínas de muy buena calidad nutricional. Las mamás que no comen carne necesitan incorporar otros alimentos que aporten proteínas de calidad y hierro.
  • Aceites vegetales: Aportan energía y junto a semillas, vitamina E y ácidos grasos.
  • Agua potable: Se debe consumir al menos dos litros por día, siempre siendo potabilizada para evitar el contagio de enfermedades.
La lactancia no solamente es el modo de alimentarnos apenas nacemos, sino que es un momento de conexión entre madre e hijo, que fortalece tanto el sistema inmunológico del niño, como la relación con su mamá para el resto de la vida.

Fuentes:
FAO
Comentarios