Proyecto Bosque Sahara

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Proyecto Bosque Sahara

El desierto del Sahara: escenario para la producción de agua fresca, energía limpia y alimentos.

 Debido a las características de su ambiente y  a la disponibilidad de recursos naturales, es una de las zonas más agresivas para la vida animal y vegetal. A pesar de esto, el Sahara Forest Project pretende producir cultivos en el desierto del Sahara, utilizando el agua del mar y la energía del sol.

 Para Joakim Hauge, el noruego que se desempeña como el CEO del Sahara Forest Project, uno de los mayores desafíos para la humanidad dentro de las próximas décadas será alimentar a una población en constante crecimiento sin empeorar algunas de las situaciones más delicadas del planeta: la escasez de agua, la desertificación y el cambio climático. Junto con Michael Pawlyn, arquitecto fundador de la firma inglesa Exploration Architecture y a cargo del diseño del proyecto, proponen un modelo de producción cíclico: aprovechar no sólo cada recurso disponible, sino también los desechos producidos en el proceso productivo y darles un uso. Sorprendentemente, el sitio para esta ambiciosa empresa pretende ser el desierto del Sahara, ubicado en el norte del continente africano.

Pawlyn y Hauge proponen, desde el Sahara Forest Project (SFP) utilizar aquello que poseemos en demasía para producir aquello que más necesitamos, utilizando desiertos, agua salada y CO2 para producir alimento, agua y energía limpia. Este proyecto, presentado en el año 2009, se apoya en la sinergia (es decir, el trabajo en conjunto para alcanzar un mejor resultado) de dos tipos de tecnologías: los invernaderos refrigerados por agua de mar y la energía solar concentrada.

Los saltwater-cooled greenhouses (así son denominados actualmente por los miembros del SFP) se basan en un principio central: utilizar agua salada proveniente del mar para crear un ambiente ideal y controlado para lograr un cultivo óptimo. ¿Cómo es el proceso? Las instalaciones capturan el aire exterior del desierto, el cual atraviesa paneles de cartón alveolar por los cuales circula el agua extraída del mar. De esta manera, el agua salada se evapora en el aire, tornándolo más fresco y húmedo, lo cual propicia el crecimiento de las plantas alojadas en el interior del invernadero al mismo tiempo que reduce la cantidad de agua que éstas requieren incorporar por medio del riego. El aire húmedo continúa su recorrido por las instalaciones hasta llegar al final de la misma, donde es calentado nuevamente para poder ser condensado al entrar en contacto con una superficie enfriada gracias a la circulación del agua de mar. Así, se logra producir agua fresca, la cual sería utilizada para el riego de las plantas.

Diagrama del funcionamiento del invernadero desarrollado por Charlie Paton.

Otra característica a destacar de estos invernaderos es que, si bien evaporan más agua que la que condensan, el vapor de agua es expulsado y pasa a formar parte del ambiente exterior. En un entorno árido como el desierto del Sahara, el aumento del vapor de agua en el ambiente aumentaría la humedad del mismo y la probabilidad de precipitaciones, favoreciendo el crecimiento de la vegetación en la zona.

La tecnología de estos invernaderos fue desarrollada por Charlie Paton, quien los denominó Seawater Greenhouses. Originalmente, Paton formaba parte del proyecto del Sahara, pero anunció su separación del mismo el 28 febrero del año pasado, según informó su compañía, Seawater Greenhouses Ltd., a través de un comunicado de prensa en el cual no se precisó el motivo de la desvinculación. Justamente, el 27 de febrero, el día anterior a la partida de Paton, el SFP anunciaba la firma de un acuerdo con Qafco (Qatar) y Yara International (Noruega), ambas compañías productoras de fertilizantes, para la construcción de la primer planta piloto en Qatar.

La otra tecnología clave es la Energía Solar Concentrada o Concentrated Solar Power (CSP). Simplificando en demasía el funcionamiento de la misma, podemos decir que consiste en la captación de energía solar a través de espejos, para luego concentrarla y producir vapor de agua súper calentado el cual hace funcionar una turbina de vapor para producir energía.

Construcción de la planta piloto en Qatar.

El modelo cíclico propuesto se basa en la sinergia de estas dos tecnologías. La Energía Solar Concentrada requiere de una provisión de agua fresca para refrigeración y para limpiar los vidrios que concentran la luz solar, la cual sería provista por los invernaderos. Estos últimos harían funcionar sus dispositivos eléctricos gracias a la energía producida por las plantas solares, las cuales también producen calor que no se convierte en energía pero puede ser utilizado para calentar el aire húmedo y así lograr su posterior condensación, y también para evaporar mayores cantidades de agua salada y así aumentar los beneficios regenerativos que surgen a partir de un mayor volumen de vapor de agua en el ambiente. En suma, ambas tecnologías funcionan mejor en ambientes cálidos y soleados, de ahí su instalación conjunta en la zona desértica del Sahara.

En cuanto a los elementos cristalizados al evaporar el agua salada, Pawlyn asegura que estos pueden ser aprovechados de distintas maneras. Por ejemplo, el carbonato de calcio y también el clorito de sodio, ambos obtenidos en este proceso, pueden comprimirse y utilizarse para fabricar bloques livianos utilizados en la construcción.

Entre quienes financian el proyecto, encontramos compañías noruegas como la mencionada Yara International, la Grieg Foundation y Sundt AS. El gobierno noruego también se hace presente en el proyecto a través de su Ministerio de Asuntos Externos, el cual se encuentra brindando apoyo para el proyecto de instalar otra planta en Jordania. Por el lado de Qatar, ya mencionamos a su compañía de fertilizantes, la Qafco, de la cual un 25% pertenece, justamente, a Yara Netherlands. Otro socio a destacar es la Bellona Foundation, organización ambiental presidida por Frederic Hauge, hermano de Joakim, el CEO del Sahara Forest Project.

Cosecha de cebada en la planta piloto.

La planta piloto de Qatar, para cuya construcción el SFP se asoció con Qafco y Yara,  opera oficialmente desde diciembre del 2012. Con ella se busca poner a prueba la viabilidad del proyecto. Combina las dos tecnologías centrales mencionadas, así como la energía solar fotovoltaica. También se encuentra aplicando otras tecnologías y desarrollos, entre ellos un cultivo de algas nativas del Golfo y del Mar Rojo, las cuales se podrían aplicar a la producción de biocombustibles y donde el US DOE (Departamento de Energía de los Estados Unidos) se encuentra brindando su colaboración. En cuanto a su producción alimenticia, a fines del año pasado, los primeros pepinos fueron cosechados y servidos a los participantes de las negociaciones por el ambiente de la ONU. Para abril de este año, el Sahara Forest Project anunciaba la primera cosecha de cebada producida en esta planta.

 

Fuentes:

Sahara Forest Project: http://www.saharaforestproject.com/

Exploration Architecture: http://www.exploration-architecture.com/

Seawater Greenhouse Ltd: http://www.seawatergreenhouse.com/

Charla TEDx de Joakim Hauge: http://www.youtube.com/watch?v=Jtz49LxPcyQ

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