Productos ecológicos, ¿Sí o no?

Compartir
Productos ecológicos, ¿Sí o no?

La producción y el consumo de comestibles orgánicos no es algo nuevo en España. Los pequeños y medianos productores que se dedican a esta forma de cultivo, como aquellos puntos de venta especializados que existen en Barcelona y en otras ciudades (aparte de internet), empiezan a asentarse en el mapa comercial nacional. La mayor parte de las personas vinculadas a este mercado coincide que la gente está más atenta: se interesa, se asesora y busca comprender más acerca de una nutrición sin químicos y pesticidas, y que año a año gana adeptos. Pero ¿qué es un comestible orgánico? ¿Se generan en España todos y cada uno de los productos que se ven en los comercios? ¿De qué manera se certifica que un comestible es verdaderamente orgánico?

Un producto es orgánico cuando no ha sido cultivado ni fabricado con elementos químicos (así sean plaguicidas, pesticidas, fertilizantes químicos o bien agrotóxicos) o bien cuando no ha sido cambiado genéticamente. Debido a su producción más ecológica, estos comestibles cooperan con una dieta más sana y además de esto cumplen una función de preservación del medioambiente, puesto que resguardan los recursos naturales y el suelo donde se los cultiva. Los comestibles orgánicos no solo son frutas, verduras y hortalizas; asimismo hay ganadería orgánica, apicultura y otros géneros. 
La producción de orgánicos es primordialmente de frutas, verduras y hortalizas, si bien asimismo se pueden hallar productores abocados a la apicultura y a la ganadería. De todas formas, aún hay algunos inconvenientes de desarrollo que impiden una apertura mayor del mercado.

Costos variables

El coste es una cuestión esencial en lo que refiere a productos orgánicos. Por su producción, que precisa de más cuidados y de un seguimiento menos industrializado, la percepción es que estos comestibles son costosos. En parte, la premisa es verdadera: ciertos productos presentan costes más elevados con respecto a, por servirnos de ejemplo, los vegetales industrializados. No obstante, por la carencia de intercesor entre productor y consumidor muy frecuentemente estos costos acaban abaratándose

A pesar de estar en una buena situación internacional, España, es el cuarto país europeo que más préstamos recibe, con más de ciento cincuenta millones de euros entre 2 mil 7-2 mil once (último periodo con datos oficiales de la UE). En esta clasificación están muy por delante Austria, Alemania y asimismo Italia, todos superando la barrera de los doscientos millones de euros en ayudas a pesar de s mucha menor superficie que España dedicada a la agricultura ecológica. Estas cantidades reflejan la seria apuesta de la Unión Europea, en la medida en que las previsiones en lo referente a inversión en producción ecológica ascienden a más de mil millones de euros en el periodo entre 2 mil 14 y 2 mil veinte.

Comentarios