Por qué está bueno prohibir (las bolsas de plástico)

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Por qué está bueno prohibir (las bolsas de plástico)

Impacto invisible de las bolsas en la naturaleza | Fuente: http://www.eduardoleal.co.uk/plastic-trees

—Lo lees es 6 min— Originalmente publicado en Camino al Cambio » https://caminoalcambioblog.wordpress.com/2016/09/28/prohibir-bolsas/

Siempre odié la infame ‘bolsa de bolsas’, un monstruo de plástico y aire que crecía sin parar en un costado de la cocina ¿Te suena?  Cuando era chica y vivía con mis papás me desesperaba por encontrarle una vuelta a que no ocupen tanto espacio; aprendí técnicas para doblar las bolsas, y compré organizadores para guardarlas, más glamorosos, pero no resolvían el problema. Recién en 2008 cuando conocí la campaña No uso bolsas plásticas, trabajando con El Viaje de Odiseo, me convencí de que necesitaba sólo una bolsa, y empecé a rechazar las bolsas de plástico siempre que pude.

Me alegra ver que somos cada vez más los que llevamos nuestra bolsita reutilizable, pero como la velocidad de CPD (contagiados por día) no es suficiente, todavía son muchos más quienes siguen entregando y aceptando bolsas de plástico (y sé que a veces no es mala voluntad). Por eso celebro la ley que corta el problema de raíz ¡A partir de 2017 en la Ciudad de Buenos Aires se prohibe la entrega de bolsas de plástico de un sólo uso! Yey!

BA se suma a una movida mundial contra las bolsas plásticas, que en ciudades de todo el globo plantea diferentes mecanismos para sacarlas de circulación progresivamente: algunas ciudades con impuestos que desincentivan su producción, venta y/o consumo, y otras con prohibiciones parciales o totales. En Argentina varias ya lo están haciendo, entre ellas Bariloche, Neuquen, Rosario y Córdoba.

Bullying a la bolsa: ¿Por qué todos se la agarran con ella?
A algunos les parece un capricho atacar a la bolsa habiendo tantos otros asuntos importantes ¿Qué tan grave puede ser usar una bolsita más? Bastante. Porque no estamos solos, y así como dicen que “muchos granitos de arena hacen un desierto”, cada bolsa suma a un desierto (o una isla) de plástico.Se producen, usan y tiran tantas bolsas, que ganaron el Record Guinness como el objeto de consumo más abundante y omnipresente del mundo.
Hablamos de trilliones de bolsas por año (un millón de millones, tipo doce ceros atrás del 1). Y contando sólo los supermercados de CABA, se estiman más de 500 millones por año.

PERO ¿QUIÉN TIENE TANTAS BOLSAS EN SU CASA?Nadie.
El ciclo de vida útil de la bolsa de plástico es en promedio de 12 minutos. Se llena, traslada algo, se vacía… y se tira. ¡Tan poquito tiempo con uno, y la pobre bolsa vive eternamente enterrada en el relleno! o en el peor de los casos, girando en el Oceano. La vida de una bolsa es muy conmovedora, vean si no me creen este corto relatado por Werner Herzog (ojo que dura 18min y el post sigue). » https://www.youtube.com/watch?v=YuJ31bu01mM

Barata y descartable, pero no gratuita
En algún momento de la modernidad, los descartables fueron considerados un invento brillante. La revista LIFE en 1955 celebraba las ventajas para una mujer (!), que podía comprar y tirar vajilla descartable ¡y reducir el tiempo de limpieza! Hoy esta filosofía nos parece ridícula, no? (sin mencionar que el hombre también lava los platos).Sí, limpiar lleva tiempo, pero lo que no veían cuando festejaban ese ahorro, son los costos escondidos, aunque se regalen o se vendan muy baratos: Para que cualquier descartable llegue a nuestras manos, se consume muchísima energía y agua en su fabricación; su traslado emite gases (que contribuyen al calentamiento global), y ni hablar de que son derivados del petróleo, un recurso natural no renovable. Entonces, gastamos muchísimos recursos y contaminamos aire, tierra y agua ¿para usar algo 12 minutos y luego termine en los oceanos matando tortugas? No es negocio para el planeta (ni para nosotros). O mejor dicho, me corrijo, sólo es negocio para la industria del plástico.Los 1001 problemas de las bolsasPero, si los argumentos de consumo de recursos, la contaminación visual, la huella ecológica de su producción y los residuos no terminan de convencer, sí tenés que conocer dos problemáticas de las bolsas de plástico, enormes y urgentes.

Un gravísimo problema urbano son las bolsas que quedan atrapadas en las rejillas y tapan los desagües: cuando llueve, la ciudad se inunda. El primer país en prohibir las bolsas de plástico por este motivo fue Bangladesh en 2002, que tras una grave inundación (es uno de los países con más lluvias) entendió la escala del problema y decidió detenerlo en su origen. Prohibición TOTAL. Muchos países de Africa lo siguieron ¡Y con qué firmeza! Si pensabas viajar a Rwanda, fijate qué llevás, porque teconfiscan las bolsas de plástico de la valija. ¡Ojo!• • •Otras bolsas, las que no terminan en el relleno ni en el drenaje, se las lleva el viento, y terminan en el Oceano. Mismo destino de tantos millones de toneladas de objetos de plástico.
ESTIMAN QUE PARA EL 2050 HABRÁ MÁS PLÁSTICO QUE PECES EN EL OCEANO.Además de la contaminación por los componentes tóxicos que se liberan, el daño está en cómo afecta a los animales, que las confunden con comida y pueden morir asfixiados, lastimados, atrapados o intoxicados por una dieta de plástico, como esta tortuga a la que se le metió una pajita en la nariz, o como los albatros cerca de la granIsla de plástico, en el Pacífico Norte.
No sé qué te generan estas imágenes, pero a mi me producen muchísima bronca, impotencia y culpa. Porque pienso que yo consumí alguna vez una pajita (sorbete o pitillo), bebida con tapita, y uso bolsas de plástico cuando me olvido. Esos residuos podrían ser mi responsabilidad.¿Y qué puedo hacer? En principio, a partir de ahora, empezar a rechazarlos.• • •#ChauBolsas: El símboloRecién en estos años nos estamos dando cuenta de que son una mala idea. Como el cigarrillo. Como los tapados de piel.La historia de las bolsas de plástico, y la dependencia que tenemos hoy, no llega a los 40 años. Llevó tiempo y esfuerzo (de parte de los petroleros) convencer que usen y tiren a la población de los ’80’s, acostumbrada a llevar su contenedor. A nuestra generación le toca el esfuerzo inverso.Y aunque la guerra contra los descartables sea larga y difícil, por algún lado hay que empezar y es por las bolsas livianas, de un sólo uso. Tomemoslo como un icono de este cambio, un símbolo de la necesidad de abandonar la cultura del descarte, y ser más conscientes del impacto de nuestro consumo. Hoy son las bolsas, ojalá mañana haya una ley para prohibir también los vasos, platos y cubiertos de plástico descartables como en Francia.¿Podemos vivir en un mundo sin bolsas?¡Por supuesto! La humanidad sobrevivió sin bolsas descartables la mayor parte de su historia y ¡hoy también es posible!. En Dinamarca usan sólo 4 por persona por año.CUATRO. Necesitamos cambiar el habito, verlo de otra forma, y para esto sirve la primera de las famosas “3R”: Reducir

No compras algo y viene con una bolsa.
Simplemente compras algo. La bolsa va con vos.

Reducir
, y no reemplazar el plástico con otro material. Claro que es preferible el papel, reciclable y biodegradable, pero lo que necesitamos es dejar de depender de una bolsa descartable (si es descartable también es mala). Si vamos a reemplazarla, que sea por una bolsa reutilizable.
EL MEJOR RESIDUO ES EL QUE NO SE GENERA.

En otro post más práctico contaré algunas alternativas para reemplazar bolsas de plástico para hacer las compras, y alternativas a la bolsa de plástico para sacar la basura,pero creo en que no sirve un remedio sin un diagnóstico, y antes de revisar las soluciones es importante que podamos entender el problema.Me interesa que el cambio de conducta no sea un “reflejo condicionado”, sino que podamos internalizarlo, hacer un click y entender que esta prohibición no es un capricho, sino que es beneficiosa: para que quieras rechazar activamente las bolsas hasta que la reglamentación sea un hecho; que cuando te adelantes a decirle “Sin bolsa por favor” al vendedor que todavía la ofrece automáticamente, sepas que ese simple gesto significa menos inundaciones y más biodiversidad; menos basura y más aire puro; menos calentamiento global y una ciudad más limpia.A nosotros ahora nos toca des-acostumbrarnos a recibir una bolsita con cada compra, llevar nuestra propia bolsa y vivir en un mundo con cada vez menos bolsas de plástico. Hasta que ya no haya más. Hasta que sean historia, y nuestros hijos nos pregunten ¿De verdad te daban una bolsa y la tirabas a los 5 minutos?


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