MEDITAR EN UN ESPACIO DIFERENTE.

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MEDITAR EN UN ESPACIO DIFERENTE.

PRÓXIMA FUNCIÓN 21 DE MAYO SALA CARAS Y CARETAS SARMIENTO 2037. Foto: Yamila Guns

Poner a disposición los cinco sentidos para interpretar corporalmente una función en una sala de teatro. La propuesta invita a conectarse con los aromas, el tacto, los sonidos y al estar con los ojos tapados la mente comienza a visualizar, estimulado por aquello que no vemos pero está sucediendo en el entorno.


 Sumamos a la propuesta sensitiva, distintas terapias holística, que generan orden y bienestar al ser humano. El Viaje de la Kundalini es una obra sensoperceptiva, que nos encuentra cara a cara con los siete puntos energéticos más importantes en nuestro cuerpo, los chakras. Durante la sesión se van estimular mediante sonoterapia con instrumentos ancestrales como cuencos, tambores, gongs y con medicinas alternativas como, Frecuencias Solfeggio, Reiki, VortexHealing, EMF Balancing, entre otros.

La sala de Caras y Caretas de la calle Sarmiento 2037 en el corazón de Balvanera, el 1 abril, las entradas se agotaron ese mismo día horas antes de la función. Comenzó a tejerse una fila de personas, amigos, parejas -grandes y jóvenes-, generaciones familiares completas, se generó un clima de respeto y entusiasmos por experimentar.
Prestando atención, se podía escuchar algunas recomendaciones de aquellos, que habían realizado la experiencia a los principiantes a punto de  vivenciar, “relájate, dejá el celu”, “aprovechá para soltar los miedos”.

La cita estaba fijada las 17:45, a esa hora y con puntualidad todos ingresaron al teatro y cada uno recibió un antifaz, con las siguientes indicaciones: “Te vamos a decir cuándo usarlo, el lado blanco va hacia fuera. Que lo disfrutes”. También te daban un folleto intentando explicar lo que estaba por suceder. La imagen central en el panfleto, el contorno físico humano con siete puntos iluminados de diferentes colores, ubicados en línea a lo largo del cuerpo, desde la cabeza a los genitales y entre líneas el nombre de los sanadores y las terapias a practicar.

La multitud estaba ubicada en los asiento y la pregunta que se presentaba minutos antes de arrancar era: ¿Cómo lograr la concentración adecuada para realizar la experiencia? . En el escenario solo se veia la imagen de Sri Prem Baba, un guia espiritual brasileño, que logra captar miles de espactadores tan solo con sus palabras, sembrar la conciencia amorosa en las sociedades.

Un rato después saludó un hombre, “Soy Pablo Robles”,  el director de CrisolTierra Producciones y Proyecto VibrA, como él dice “sanamúsico” de cuencos Tibetanos e instructor de Yoga. Compartió con el público algunas palabras y una breve introducción,  sobre El viaje de la Kundalini. La obra lleva 17 funciones en Argentina (Buenos Aires, Rosario, Bariloche) y en breve se suman dos más, el 21 de Mayo en Caras y Caretas y el 16 de Septiembre en el teatro Tradicionarius en Barcelona, España.  

Para entrar en sintonía, Pablo propuso una serie de ejercicios para relajarse, soltar el cuerpo, hombros y cuello, tomar consciencia de la respiración a medida, que se gira la cabeza y finaliza con una ovación ascendente en omm, que hizo retumbar las paredes. Ya estaban todos listos para emprender el viaje espiritual vibracional ascendente.

Era fundamental lograr un clima antes de iniciar, que todos pudieran entregarse completamente a la experiencia para sacar el mayor provecho del proceso.  En el inicio de cada uno de los segmentos, se anunciaban las características del chakra a transitar, mediante la música y sonidos específicos se desarrollaba el viaje vibracional.

 Se escuchó una ciudad agitada, la naturaleza, la brisa, la lluvia. Los maestros giraron entre el público sutiles y cuidadosos, de pronto corrió viento dentro de la sala y cayó agua del techo, la butaca del teatro se transportó a distintos paisajes

El público interpretó y se manifestó ante los ejercicios.Podías escuchar la risa de los vecinos de sala o algunos suspiros de llanto, el movimiento de volverse a sentar derecho,  bostezos y cantos.  Y al finalizar cada uno de las siete vivencias, desde el escenario sonaba música, canciones con letras penetrantes, mantras contagiosos, entre tambores, coros y guitarras.

La ola de sensaciones pasó por encima de los espectadores. La voz en off anunció “pueden retirarse los antifaces” y los ojos recibieron una luz violeta característica del séptimo chakra y la banda empezó a tocar la última canción con más de 10 músicos en escena. Los sanamúsicos se posicionaron en hilera, saludaron y Pablo dijo: “Gracias, esto fue todo”. Los aplausos respondieron espontáneos en gratitud.

Luego de la función se recomienda tomar mucha agua y dormir bien, ya que la experiencia propone deshacerse de los hábitos poco saludables, limpiar el alma y el cuerpo para predisponernos a la renovación en todos los sentidos.


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