Lactancia materna: mitos y realidad

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Lactancia materna: mitos y realidad
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Lactando feliz en el Caribe. Lactar y viajar es posible!!!!

 En cuanto empezamos a hablar de lactancia materna, lo primero que surgen son dudas: ¿Tendré buena leche? ¿Seré capaz de amamantar a mi bebé? Es curioso que las mujeres nos hagamos estas preguntas, preguntas que jamás se harían las cabras o las elefantas, y sin embargo, ellas también amamantan a sus crías. Si es que esto de ser seres racionales, a veces, va en nuestra contra…

    Y es que somos mamíferas, aunque muchas veces parezca que se nos está olvidando. He oído miles de historias sobre mamás que “no tenían buena leche” o “se les cortó la leche” o “el bebé no se agarraba bien”. Mitos y más mitos que ahora intentaré eliminar.  Lo cierto es que en algunas ocasiones  la lactancia no es fácil y hace falta un buen apoyo para poder llevarla a cabo. O si que es fácil, pero estamos en una sociedad que la apoya muy poco y donde es muy difícil encontrar referentes que nos asesoren sobre como hacerlo. Pero, una vez instaurada, como dice Carlos González, es “un regalo para toda la vida”…    

    Todas las mujeres pueden amamantar. No importa el tamaño de sus pechos, ni si su madre, tía, etc pudieron amamantar o no. En los años 70-80 las compañías de leches de fórmula hicieron grandes campañas y muchas de nuestras madres llegaron a creer que la leche artificial era mejor que la materna. Hoy en día incluso hay una obligación de que en todos los alimentos para bebés se recuerde que la leche materna es el mejor alimento para el bebe por lo menos hasta los 6 meses (y recomendable durante los 2 primeros años)    

 Todas las mujeres tienen suficiente leche. La leche no se “va” de un día para otro. Si el bebé parece que se queda insatisfecho, hay que ponerlo más veces al pecho. Mientras más veces lo pongamos al pecho, más leche tendremos. Aunque no nos notemos los pechos duros, sigue habiendo leche. Los bebes deben alimentarse a demanda, olvidarnos del reloj, darles cuando pidan y dejarles todo el tiempo que deseen. No sólo los 10 primeros minutos alimentan al bebé. Dependerá del bebé, la mamá, el momento del día, etc…  

No siempre que el bebe llora es por hambre. Si empezamos a darle un biberón de fórmula porque “llora mucho”, es posible que se quede dormido (la leche artificial es mucho mas pesada de digerir), pero también corremos el riesgo de que el bebe se confunda con la manera de succionar (no es lo mismo succionar de un pezón que de una tetina de plástico) y acabe, o rechazando la teta o agarrándose mal al pezón de la madre, causándole grietas. Ahí si bajara nuestra producción de leche, porque es el bebé el que aumenta la producción, mientras más tiempo esté al pecho, más leche tendremos.  

 Todos los pezones son aptos para dar de mamar. Es cierto que hay mujeres con pezones planos o invertidos, pero incluso con estos pezones es posible la lactancia. Tener un buen apoyo y que alguien experimentado observe como te pones tu bebé al pecho ayuda a prevenir problemas como las grietas o las mastitis.  

 Incluso con grietas en los pezones se puede continuar la lactancia. Insisto, hace falta apoyo experimentado y sobre todo mucha calma. Lo mejor es tratar de dejar los pechos al aire el máximo de tiempo posible, y cuando el bebé terminé de mamar, extendernos por el pezón nuestra propia leche, que hará de cicatrizante en el caso de grietas. Habría que preguntarse también que es lo que nos duele realmente, las grietas son mucho más frecuentes en mujeres que no han tenido el parto deseado, que no se sienten acompañadas,etc    

 No todos los bebes engordan al mismo ritmo. Es más, no se puede comparar las curvas de crecimiento de niños alimentados con lactancia natural y los de lactancia artificial. Si tu hijo se ve saludable y esta reactivo, no te preocupes. Y, si te preocupas, ponlo más al pecho, no le des biberones. Tu leche es la mejor leche para tu bebé. Siempre. No lo olvides.    

 Los pechos se deforman con la lactancia. Los pechos en el embarazo,  es cuando aumentan de tamaño considerablemente. La lactancia no está demostrado que influya. Y no todas las mujeres son iguales. Una adecuada sujeción e hidratación desde el embarazo impedirá que cambien de forma. Aunque hay un componente también del inevitable paso del tiempo…Aquí habría que preguntarse si para nosotras es prioritaria la estética o la salud de nuestro bebé.  

 No hace falta beber leche para tener más leche. Es más, la leche de vaca a menudo provoca reacciones alérgicas en los bebés y es uno de los primeros alimentos que le prohiben a la madre si su bebe tiene algún problema de este tipo. Si hay alimentos con los que se producen más leche, como la levadura de cerveza, pero para asegurarnos de tener leche suficiente lo que tenemos que hacer es poner más veces al pecho al bebé. La madre debe comer y beber lo que le apetezca, eso si, evitando estimulantes (café, té, mate, chocolate), alcohol y tabaco. Los mariscos en mucha cantidad también pueden ser perjudiciales.    

 No existen alimentos que agrien la leche, como los espárragos, la col… Si puede ser que el sabor de la leche varíe, pero esto no quiere decir que a tu hij@ no le vaya a gustar,¡ igual le encantan los espárragos!    

 Un bebé amamantado no es MAS dependiente que otro alimentado con biberón. Los bebés SON dependientes y es inútil pretender que se vuelvan independientes lo antes posible, sólo conseguiremos causarles traumas. Es más, incluso se esta estudiando que parece que los bebes amamantados a demanda crecen más sanos, enferman menos, son más alegres, más empáticos y más amorosos. Es cierto que para la madre el hecho de amamantar a su hijo en vez de darle biberones (que se los pueda dar cualquiera) es más limitante. Pero si tenemos en cuenta que eso va a repercutir en su salud y felicidad, creo que vale enormemente la pena. Además hay que tener en cuenta el placer que conlleva amamantar, ese momento de unión intima en el que tu cuerpo sigue alimentando a tu bebe, esa satisfacción de seguir conectad@s.   La realidad es que nuestros cuerpos están preparados para parir y amamantar a nuestros hij@s. Dar el pecho o no es una decisión de cada madre que no debe ser tomada a la ligera. Una buena información y apoyo son las claves para una lactancia exitosa.

Sole Guinea. Enfermera y doula. Consultora de lactancia. Dinamizadora de procesos grupales. Terapia Gestalt.

 Si necesitas más información puedes escribirme a nacimientovidar@gmail.com o visitar nuestra web www.partoencasa-vidar.es

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