La Minería No Metálica En La Provincia Sánchez Ramírez

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La Minería No Metálica En La Provincia Sánchez Ramírez

Mina de agregados

Por Lic. Adán R. Fernández (Analista y Consultor Ambiental)  


COTUI-
Desde el punto de vista conceptual un mineral puede definirse como una sustancia de origen natural con una composición química definida y unas propiedades predecibles y constantes desde siempre hemos sabido que un recurso mineral es un volumen de la corteza terrestre con una concentración anormalmente elevada de un mineral o combustible determinado. Y nuestra provincia es una de las tantas porciones de terreno que hace millones de años tanto factores climáticos como geográfico dieron como resultado una fructífera en la concentración de estas.

 La actividad de la minería no metálica en la provincia Sánchez Ramírez es también un componente importante, donde las explotaciones de las canteras de mármol, granito, calizas, sílice y agregados para la construcción, son insumos importantes de soporte a la industria nacional” (FOMISAR, 2013). Las principales actividades de explotación de recursos mineros no metálicos en la provincia lo constituyen las calizas de Caballero, por parte de la empresa Calizamar. Durante el 2012, esta empresa produjo más de 100,000 m3, el 4% de la producción nacional, a un costo de producción de RD$45 millones de pesos aproximadamente. De 2004 a 2012, esta empresa ha procesado alrededor de 660,000 m3 con una inversión total de más de RD$440 millones de pesos según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas.

Las estadísticas presentadas por la Dirección General de Minería muestran al año 2014, un total de 3 solicitudes de concesiones de exploraciones mineras no metálicas en el municipio de Cotuí y la zona de Cevicos. Además, existen 5 concesiones de explotación minera no metálica en los dos municipios ya mencionados. En cuanto a las solicitudes de explotación, se encuentran las de Guanábano, Peñaló y La Atalaya, en el municipio de Cotuí. Según el informe del FOMISAR, los agregados, extraídos principalmente de la cuenca del río Yuna abastecen las necesidades de materiales para la industria de la construcción en la región. Durante el año 2013, se movilizaron alrededor de 81,000 m3 de agregados, por un monto de alrededor RD$21.5 millones.

Otras explotaciones que también inciden en la economía de la provincia, aunque a menor escala, son las de carbonato de calcio, arenas silíceas, el caolín, entre otros, tratándose más bien de explotaciones artesanales que involucran volúmenes bajos de materiales comercializados. Entre ellos, se puede mencionar la explotación artesanal de la cal en el distrito municipal de Platanal y la extracción de tosca en la comunidad de Quita Sueño.  

Dentro de los problemas clave de la actividad minera en la provincia se encuentra el monitoreo de las descargas de aguas residuales, humanas e industriales a los cuerpos de agua, que hasta el momento no ha sido sistemáticamente coordinado. Asimismo, es necesario incrementar el control de la extracción de entidades que operan en el área, y promover el cumplimiento de lineamientos y reportes de autorización basados en estudios de impacto ambiental.

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