La historia secreta y completa de los Jardines Colgantes de Babilonia, la maravilla del mundo antiguo

Compartir
La historia secreta y completa de los Jardines Colgantes de Babilonia, la maravilla del mundo antiguo

Las siete maravillas del Mundo Antiguo fueron un conjunto de estructuras que los helenos creían que debían ser vistas por lo menos una vez en la vida. La Gran Pirámide de Guiza es la única que aún podemos ver. Las otras eran el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas, el Faro de Alejandría y los Jardines Colgantes de Babilonia.    


[También puedes leer: 5 increíbles edificios que son sustentables aunque no parecen]


Jardines

El último de ellos es el único que implementaba cuestiones ecológicas y orgánicas, a diferencia del resto que eran grandes y monumentales estatuas o edificios. La vida de los jardines es cuestionable y hasta hace unos años se creía que era una total leyenda, pero investigaciones recientes, si bien no pueden demostrar totalmente su existencia, sí se encuentran más cerca de encontrar el lugar preciso.  

Los jardines eran una serie de estructuras piramidales junto al palacio del rey. Estos en verdad no colgaban, tiene ese nombre debido a la incorrecta traducción de la palabra griega kremastos o del latin pensilis, que habla de “sobresalir” y no “colgar”. En realidad eran jardines que se iban haciendo más y más altos llegando a verse hasta los 90 metros de altura según algunas crónicas antiguas.  

jardines colgantes de Babilonia

La leyenda más aceptada es que en el siglo VI a.c. el Rey Nabucodonosor II los mandó a construir para su amada esposa. Los jardines comenzaban con una base de más de 100 metros de largo y ancho en los que se incluyó la vegetación más extraordinaria de esa época. Durante años fueron una verdadera maravilla, pues el agua era traída desde el río Eufrates y corría día y noche por los canales confinados sólo para la vegetación.  

Gracias a su estructura, había árboles exóticos que se podían ver desde el otro lado de la ciudad, eso impulsó más y más la fama de un imperio poderoso rodeado de vegetación en un lugar en el que las condiciones eran áridas y precarias.  

La decadencia

jardines

Tristemente el sueño de Nabucodonosor II no vivió demasiado. En una época de fuertes enfrentamientos bélicos, pronto la ciudad pasó a otras manos y en el siglo IV a.c. cuando Alejandro Magno llegó a Babilonia los jardines ya eran una patética muestra de lo que fueron alguna vez. Así se mantuvieron otros cientos de años hasta que el rey Evemero los destruyó en el 126 a.c.  

Los jardines hoy  

Aunque el sueño de Nabucodonosor II no vivió mucho tiempo, la leyenda sí, y miles de investigadores han pasado muchos años buscando el sitio en el que pudieron estar.

Hoy Babilonia es parte de Irak, lo que hace aún más difícil encontrar el lugar correcto, pero la británica Stephaine Dalley cree que cerca de Hilla, en el centro de Irak, hay unas montañas con esas características.  

especulación del jardín

Sin embargo, de ser cierto, no habría sido Nabucodonosor II el creador de los jardines, sino Senaquerib, quien estuvo en el poder hace aproximadamente 2700 años.  

Sea cual sea la verdad, la historia de los jardines demuestra que la naturaleza, mezclada con el ingenio humano, puede crear grandes legados que viven para siempre.

Hoy tenemos la arquitectura sustentable y tal vez debemos rastrear sus orígenes hasta los Jardines Colgantes de Babilonia.

Fuentes:
Vix
ABC
Comentarios