LA GENETICA MENDELIANA Y EL DESARROLLO DE VARIEDADES

57
LA GENETICA MENDELIANA Y EL DESARROLLO DE VARIEDADES
57

LA GENETICA MENDELIANA Y EL DESARROLLO DE VARIEDADES
Gregor Mendel (1822-1884) empezó a hacer experimentos con fríjoles a mediados del siglo XIX en República Checa, entonces parte de Austria. Este monje agustino y naturalista le interesaba en gran medida entender la herencia biológica, pues hasta entonces solo se manejaban dos teorías; la primer que aseguraba que los genes de ambos padres se fundían juntos y por igual para crear un hijo, y la otra teoría proponía que es el entorno donde se conciben el que aporta las características y determina los rasgos. A Mendel no le convencía ninguna de las dos teorías.Observando los numerosos árboles que estaban plantados en su monasterio Mendel se fijo en los rasgos distintivos de diversas plantas de frijol (Pisium sativum) que al ser una planta trepadora usaba el tronco de los árboles para crecer. Vio que había diferentes rasgos en las plantas y por medio de trabajos de investigación detectó 7 rasgos tales como flores o blancas o purpuras pero nunca una mezcla de las dos, tallos largos o cortos, semillas redondas o arrugadas etc, detalles que nunca parecían mezclarse entre sí y a partir de ahí empezó a investigar.Inicialmente efectuó cruces de semillas, las cuales se particularizaron por salir de diferentes estilos y algunas de su misma forma. En sus resultados encontró caracteres como los genes dominantes que se caracterizan por determinar el efecto de un gen y los recesivos por no tener efecto genético sobre un fenotipo heterocigótico.Mezclando por ejemplo guisantes de vainas verdes con amarillas, los frutos siempre eran amarillos en la primera generación, pero al mezclarla entre si un cuarto de los frutos salieron verdes lo propio sucedió con los tallos, de estos experimentos establecieron las Leyes de Mendel:
  • Primera ley o principio de la uniformidad: «Cuando se cruzan dos individuos de raza pura, los híbridos resultantes son todos iguales». El cruce de dos individuos homocigóticos, uno de ellos dominante (AA) y el otro recesivo (aa), origina sólo individuos heterocigóticas, es decir, los individuos de la primera generación filial son uniformes entre ellos (Aa).
  • Segunda ley o principio de la segregación: «Ciertos individuos son capaces de transmitir un carácter aunque en ellos no se manifieste». El cruce de dos individuos de la F1, que es la primera generación filial, (Aa) dará origen a una segunda generación filial en la cual reaparece el fenotipo "a", a pesar de que todos los individuos de la F1 eran de fenotipo "A". Esto hace presumir a Mendel que el carácter "a" no había desaparecido, sino que sólo había sido "opacado" por el carácter "A" pero que, al reproducirse un individuo, cada carácter se segrega por separado.
  • Tercera ley o principio de la combinación independiente: Hace referencia al cruce polihíbrido (monohíbrido: cuando se considera un carácter; polihíbrido: cuando se consideran dos o más caracteres). Mendel trabajó este cruce en guisantes, en los cuales las características que él observaba (color de la semilla y rugosidad de su superficie) se encontraban en cromosomas separados. De esta manera, observó que los caracteres se transmitían independientemente unos de otros. Esta ley, sin embargo, deja de cumplirse cuando existe vinculación (dos genes están muy cerca y no se separan en la meiosis).
Mendel encontró una explicación desde la óptica de la ciencia moderna a la creación de variedades distintas que los pueblos antiguos venían practicando desde hace muchos siglos.Las migraciones de los pueblos desde el Neolítico con las semillas o los frutos secos son la causa primera de que se desarrollen nuevas variedades hortícolas en los diferentes pisos climáticos que fueron poblándose con estas migraciones. Ellos, hace 12.000 años se dieron cuenta de que al generar nuevas variedades cruzando variedades locales con aquellas que traían, podrían generar nuevas y que estas tendrían características específicas para poder sobrevivir en los nuevos climas.Pero estas nuevas variedades fueron desarrolladas con métodos tradicionales es decir con el uso de esquejes por ejemplo o polinización cruzada. Pero no utilizando técnicas invasivas y contraproducentes como son las modernas técnicas de la ingeniería genética. Dicho de otro modo estas plantas que tenían variables genéticas de un mismo reino de la naturaleza, incluso de una misma familia son pertenecientes a una era agrícola, aquella que aun mantenía alguna sintonía con la tierra. En contraposición de la ingeniería genética moderna que mezcla genes de diferentes reinos de la naturaleza para a través de estos generar resistencias a diversos elementos. Aunque en realidad lo que se genera es un encadenamiento entre la industria semillera y los agricultores, quienes no pueden rescatar sus semillas y no pueden generar nuevas variedades. Simplemente tienen que comprar a la industria.Que pasaría si con el constante cambio en los pisos climáticos y la modificación del clima no podemos generar nuevas variedades para alimentarnos? Será que la ingeniería genética puede ofrecer seguridad ante estos eventos extremos? O simplemente son los mismos métodos desarrollados desde antes del Neolítico por los agricultores los que nos podrían ofrecer una solución al problema alimentario?Por último deberíamos recordar que las semillas fueron una revolución implementada primero por la naturaleza, que a finales del Cretácico se adapto al cambio climático y a las nuevas condiciones de vida generando relaciones de co-dependencia con otras especies, sobre todo insectos y algunas aves. Las variedades son importantes para sostener el mundo, lo son más porque en ellas radica la soberanía alimentaria, es decir el derecho de los pueblos a alimentarse.

Etiquetas: eco, ecoaldea, ecocomunidades
Comentarios