LA ESCÉPTICA MEDICINA

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LA ESCÉPTICA MEDICINA
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En tu mente esta el verdadero poder para sanar.

Cuando uno invita a su curiosidad para que eche un ojo por encima de paradigmas, algo anticuados y conservadores para mi gusto, puede a su vez estar invitando a su capacidad de asombro y no saberlo.

 
 Con esto me refiero a que una perspectiva diferente y ampliada no necesariamente es un menosprecio a la ciencia o algo por el estilo como suele ocurrir en el juego de: estas en el bando de lo “racional” o fuiste poseído por lo místico.

 La medicina alópata, de la cual era creyente inquebrantable, se jacta de evolucionar constantemente y adoptar un abordaje integral del paciente para luego afirmar que el alma no existe, que no somos energía y que lo que no tiene un fundamento teórico absolutamente comprobado es pura charlatanería.

 Pues bien, yo creo que si traducimos esas premisas podemos encontrar pensamientos obtusos subyacentes tales como la física cuántica supera mi capacidad de raciocinio, si no lo veo no lo creo y si no da dinero no sirve. Y me detengo en este último punto porque parece ser la antítesis de los beneficios holísticos. Si no es redituable, no es foco de estudio y por ende nadie va a destinar una inversión significativa a lo que luego quizás no le reintegre y multiplique el gasto.

 No voy a negar que hay infinitas cosas que defiendo de la medicina tradicional, efectivamente salva vidas y eso automáticamente le otorga merito, sin embargo me cuestiono a diario porque se limita  a nutrirse de una comprensión mas amplia y superior.

 Voy a comenzar relatando lo que me llevo a un punto de inflexión entre lo estructurado y lo abstracto. Empezó con el interrogante ¿Cuál es el verdadero poder de la mente sobre el cuerpo? Pero la temática madre fue: el efecto placebo. Y de ahí, una catarata de reflexiones llegaron a mi mente creándome una urgencia por hurgar en nuevas teorías que trataran esto.

 Recuerdo un caso puntual de aquellos tiempos, en donde realizaba el internado anual rotatorio hacia el final de mi carrera, donde una paciente casi a diario en un momento determinado del día se quejaba de intensa picazón en su cuerpo. Las enfermeras, ya algo cansadas de la situación reiterativa, le inyectaban en el suero solución fisiológica (digamos que agua y sal sin efecto terapéutico) argumentando que eso la curaría y lo sorprendente era que al cabo de un rato ella se aliviaba. Bien, o la solución tenia un efecto oculto o la paciente se sanaba creyendo que había recibido la medicina apropiada. Y algo para agregar seria: las enfermeras suponían que era un síntoma auto-infligido avalando la teoría del placebo ¿verdad? Sino hubiese sido osado restarle importancia.

 Entonces, ¿creemos o no creemos en esto?    

 Aquí es donde una cosa me lleva a la otra y otra y otra, al final termino con un cóctel de nueva información para integrar a mi cerrada idea de que la medicina alópata era perfecta por donde la mires. Para mi antes todo tenia una repuesta, ahora pues no lo se, y me gusta no saberlo ya que es señal de que me permití explorar fuera de los limites de mis creencias.

 Ahora bien, les contare algunas conclusiones a las que arribe luego de estudiar distintas alternativas de sanación, y leer mucho material sobre temas que a un medico, “cuerdo” dirían, no se le ocurriría ni de hobby.

 La mente es la medicina mas poderosa que existe, es una verdad absoluta, o bueno, es mi anhelo que lo fuera. Realmente la actitud positiva y la abolición de creencias limitantes que condicionan la realidad de una persona pueden hacer milagros por ella. Nadie es consciente del poder de esta herramienta. Sin embargo es muy difícil utilizarla. Estamos diseñados para menospreciar nuestro propio poder de sanación y realmente no nos es fácil interpretar el manual de como hacerlo. Tristemente estamos limitados y ajenos al mundo de posibilidades que contenemos.

 Hay tres factores principales que condicionan la realidad que nos toca. La influencia directa del entorno, nuestras creencias limitantes y desconocer la ley de atracción. Si modificáramos estos parámetros, sin duda obtendríamos resultados diferentes.

 La actitud con la que decidas abordar cada día de tu vida marcará el ritmo. Ten respeto por aquello que aún no conoces. Nunca se sabe en que momento podrías necesitar otra alternativa que te saque del pozo cuando la soga de lo convencional no pudo.

Dra. Gabriela Elizarraga

La mente es como un paracaídas. Si no se abre no funciona. A. Einstein
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