La Calle es mi Zoológico

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La Calle es mi Zoológico
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Mochuelo europeo o común (Athene noctua)

Hace un tiempo, con toda la fiebre del deporte que sufrimos últimamente, aparecían lemas del tipo "La calle es mi gimnasio", una filosofía que abogaba por no gastarse los dineros en los gimnasios y salir a la calle a subir escaleras y pujar piedras (hasta salió un programa en la tele). Pues siguiendo esta misma filosofía yo quiero ensalzar el valor educativo y ecológico que tienen las calles de nuestras ciudades, y las afueras de las mismas, sobre todo si como yo, tienes la suerte de vivir en una ciudad pequeñita y rodeada de naturaleza.


Resulta que en muchas ocasiones pagamos mucho y viajamos muy lejos por ir a ver animales encerrados que no son si quiera de nuestro continente y tienen sus comportamientos condicionados a la cautividad. Los zoológicos están bien para aprender, para enseñar, pero el aprendizaje más puro es la observación a pie de campo, y esto es lo más interesante, que no tienes que irte demasiado lejos para hacerlo. Seguro que cerca de tu parque habitual hay un nido de urraca, que ahora mismo se afanan en construir y reformar los nidos y en preparar las puestas. Seguro que en los alerones del tejado de tu edificio "volverán las oscuras golondrinas" muy pronto. Pero no hablamos de sólo pequeños pájaros,si eres más observador puedes intenta buscar los conejos del pinar de las afueras, controlar los cernícalos y milanos que seguro surcan los cielos también no muy lejos de ti y si tienes colecciones de agua cerca, intenta buscar las aves acuáticas, anfibios y mamíferos relacionados con el agua. Muchas veces nos tendremos que conformar sólo con sus evidencias, una huella aquí, un excremento allá, pero es muy excitante saber que en el sitio dónde estás observando ha pasado hace poco tiempo un corzo o ha estado hozando un jabalí.

No soy detractor de los zoológicos que en muchas ocasiones llevan a cabo grandes tareas de conservación, pero me parece que deben ser un accesorio a lo que podemos hacer allí afuera. Hazte con una buena guía (o unas cuantas), intenta acompañar a gente que tiene más experiencia y sobre todo mantén los ojos abiertos y aprende las normas de comportamiento y respeto cuando pretendes adentrarte en el medio... La fauna está ahí afuera, la observación de la misma ya es cosa nuestra. En el caso de que busques animales mayores o más difíciles de ver no olvides que existen alternativas a los zoológicos que pueden ser mucho más satisfactorias si no vamos con la mentalidad de que para haberlo visto hay que haberlo casi tocado. Estas alternativas nos permiten ver lobos, osos o ballenas pero en muchas ocasiones durante breves periodos de tiempo, desde zonas alejadas y utilizando prismáticos y telescopios, pero con la premisa ( y es lo que debiera importarnos) de que están en su medio natural y que por tanto es la observación más pura que se podría hacer. Ahora mismo muchas empresas de eco-turismo y turismo rural apuestan por estas salidas de observación de fauna y podemos tenerlas en cuenta en el caso de que estemos interesados por conocer y aprender sobre animales salvajes, además son un motor sostenible de muchas regiones rurales y no se tratan de grandes multinacionales.
Por nuestra cuenta solo tenemos que salir a la calle con una buena cámara o unos buenos prismáticos, con ganas, una dosis de paciencia y poco mas. Bueno, bonito y barato.

P.D: Dos herramientas interesantes para el que quiera introducirse en la observación de pájaros es la aplicación de la SEO-Birdlife (guía muy completa de las aves de España) y la página web de Xeno-canto (archivo completo y extenso del canto de multitud de aves de todo el mundo).

Si quieres saber más sobre sostenibilidad, ocio alternativo, etc...visita el blog http://lanaveterrena.blogspot.com.es/


Petirrojo (Erithacus rubecula)
Etiquetas: fauna, urbana, zoológicos
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