Jengibre y asma

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Jengibre y asma

El jengibre, un poderoso ayudante contra el asma severa

Para los que somos asmáticos de ésos alérgicos, a los que más que afectarnos el ejercicio y las emociones, nos afectan el polen, el polvo y los ácaros con reacciones alérgicas tan potentes que terminamos internados en el hospital... los comunes medicamentos como el Salbutamol o el bromuro de ipratropio pueden llegar a resultar incluso inútiles en una verdadera crisis.


Durante años he buscado una cura (o paliativo) natural para el asma, y he hecho muchos tratamientos, alopáticos, homeopáticos, naturales...hasta esotéricos. Nada funcionaba. 

Un día, se me ocurrió tomar un té con jengibre fresco, limón y miel porque tenía gripe....y noté que al día siguiente, respiraba mejor que nunca, y que no había tenido mis crisis acostumbradas durante la noche. Decidí investigar el asunto del jengibre, descubriendo que sus propiedades tanto para el sistema gastrointestinal como para el sistema respiratorio eran poderosas. Era un antiguo remedio para el estómago, y también para frenar las crisis asmáticas producidas por broncoespasmo.
También es un famoso acelerador del metabolismo, que tuve la oportunidad de comprobar; sólo hay que saber prepararlo.

Bien, aquí algunos tips para su uso en cuanto a asma; todo esto lo he experimentado en mi propio cuerpo y siempre supervisada por mi médico de cabecera. Comparto mi experiencia:

1. Lo ideal, y más rápido, es consumirlo en té. Preparamos un té negro común bien caliente, agregamos unos trozos de jengibre fresco cortados en rodajas y luego partidas por la mitad. Dejamos reposar 5-10 minutos como mínimo. Agregamos el endulzante de nuestra preferencia (los asmáticos debemos tener cuidado con la miel y sus derivados, porque algunos, como el propóleo, pueden exagerar los ataques alérgicos). Bebemos. Una taza al día, o día por medio, ayuda increíblemente.

2. Vaporizaciones: podemos agregar rodajas de jengibre fresco a una olla que contenga hojas de eucalipto (también el romero y el tomillo son de ayuda). Hervimos unos 10 min, y hacemos vaporizaciones (cabeza cubierta con una toalla) hasta que el vapor se acabe. Si se hace consistentemente al menos dos veces al día, los resultados serán notorios esa misma noche.

3. Tintura: una de las formas más efectivas a largo plazo pero complejas de preparar. Debemos cortar el jengibre en rodajas y meterlo en alcohol DE CONSUMO HUMANO (no se consigue en farmacias), o algún aguardiente potente que sea bebible, 1 parte jengibre, 3 partes alcohol de grado comestible. Dejamos macerar un mes, extraemos el líquido y envasamos. 20 gotas al día serán de gran ayuda, sobre todo sin van combinadas con tintura de eucalipto. Las tinturas deben mezclarse con un poco de agua para beberlas, porque su contenido de alcohol es alto y molesto para el estómago.


De todas maneras, NUNCA olviden consultar con su médico de cabecera.



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