Hacer más ejercicio no compensa una mala dieta y estos son los motivos

Compartir
Hacer más ejercicio no compensa una mala dieta y estos son los motivos

Según la tradición, la clave para bajar de peso es “quemar más calorías que las que se consumen”. Parece muy sencillo, pero si lo fuera, no existiría el sobrepeso, ¿No? Uno de lo mayores errores que se cometen al leer esta idea es concentrarse en el “quemar más”. Pero, si bien es importante, hacer ejercicio no compensa una mala dieta.


En realidad, lo primero que es necesario saber es que quemar muchas calorías con ejercicio es algo realmente difícil. Además, una dieta poco balanceada, rica en grasas y azúcares tiene otros inconvenientes que no se solventan con ejercicio.

Entonces, debes saber que, aunque hacer actividad física es fundamental para mantenerse en forma, lo más importante es no descuidar una dieta balanceada.

Si estás inmerso en un fuerte entrenamiento, y te cuesta creer que hacer ejercicio no compensa una mala dieta, debes leer estos motivos que explican por qué.

El ejercicio no compensa una mala dieta

1. Quemar calorías con ejercicio es más difícil de lo que parece

Teóricamente, es posible quemar con ejercicio más calorías que las que se consumen, incluso con una dieta muy calórica. Los deportistas, por ejemplo, lo hacen.

Pero para personas que no se dedican al deporte, puede ser bastante difícil bajar de peso solamente a través de las calorías quemadas con el ejercicio. Piensa que 1 hora de bicicleta continua equivale a 500 calorías quemadas.

Si sales del gym y pides un Big Mc en Mc Donalds, ya has consumido más calorías que las que has gastado.

Entonces, si bien debes hacer ejercicio (no sólo para bajar de peso, sino para mantenerte saludable), no es buena idea olvidarte de la dieta.

El ejercicio no compensa una mala dieta

2. Una dieta equilibrada ayuda a hacer ejercicio

¿Cómo vas a hacer ejercicio si te faltan nutrientes esenciales? Posiblemente, si intentas aumentar tu nivel de ejercicio sin acomodar adecuadamente tu dieta, al poco tiempo te sentirás muy cansado.

Es normal, pues te falta la energía necesaria, que proviene de los alimentos que consumes. Entonces, de hecho, una dieta equilibrada te ayuda a hacer ejercicio. Es un círculo virtuoso.

Así, para mantenerte activo, tu dieta necesita tener el equilibrio perfecto de carbohidratos, ácidos grasos y proteínas.

3. Consumir demasiada grasa te vuelve perezoso

Así como una dieta saludable te ayuda a sentirte más enérgico, una dieta rica en grasa te vuelve perezoso. ¿No te ha pasado que después de comer un plato abundante y poco saludable sólo tienes ganas de irte a dormir?

Entonces, es muy difícil que vayas a rendir físicamente si no estás cuidando un poco tu alimentación.

El ejercicio no compensa una mala dieta

4. Puedes lesionarte

Si a pesar de todo, gracias a tu poderosa fuerza de voluntad decides ir a entrenar después de comer grandes cantidades de comida basura, ten cuidado. Tienes mayores posibilidades de lesionarte.

Si a tu cuerpo le faltan vitaminas como la C y la E, y nutrientes esenciales como el calcio o el hierro, es más probable que sufras lesiones en huesos, músculos y articulaciones.

Además, estarás sobreexigiendo a tu cuerpo, pues no le has dado la cantidad de energía buena que necesita para hacer esas cantidades de ejercicio. No te extrañe, entonces, sentirte mal, dolorido o lastimarte.

5. La clave: encontrar el equilibrio

Como en todos los aspectos de la vida, cuando se trata de perder peso la clave está en un solo lugar: el equilibrio.

Hacer ejercicio no sólo ayuda a quemar calorías. También fortalece los músculos, te hace ver mejor, oxigena tu cuerpo, cuida tus procesos internos, etc. Entonces, es necesario. Pero hacer ejercicio no compensa una mala dieta.

Aunque tampoco es saludable quedarse quieto en casa y consumir la mitad de las calorías que necesitamos. De hecho, eso puede ser igualmente nocivo para la salud.

Buscar una alimentación sana, rica en nutrientes y dejar los “antojos” ricos en grasas y azúcares para ocasiones especiales, y llevar adelante una rutina de ejercicio acorde a nuestras posibilidades es la clave para estar en forma y sentirse bien

Fuentes:
Comentarios