¿Es normal que cada vez veamos peor?

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¿Es normal que cada vez veamos peor?
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Si, en un símil asombroso, hiciéramos que todas las personas que usan gafas, lentillas, o están operadas de alguna patología ocular, utilizasen muletas, ¿no sería asombroso comprobar que más del 75% de la población las usaría?. 


El espectáculo sería dantesco pero, no solo nos hemos habituado a su uso, sino que competimos por llevar las más bonitas y sofisticadas, eligiendo incluso los modelos más costosos y de más prestigio.

¿Es natural la pérdida de visión a la que nos enfrentamos masivamente?. ¿Es natural que la aceptemos como algo consustancial a la vida, sin considerarlo una anomalía, que es lo que es?Naturalmente que no. Pero hasta tal punto llega el condicionamiento social y cultural en que nos hallamos inmersos.

Otro aspecto de este condicionamiento mental y de comprensión sobre nosotros mismos, es que consideremos que la única solución estos problemas sea el uso de costosas prótesis externas o internas (gafas, lentillas o cirugía) que nunca igualan la calidad original de nuestra visión. 

Desde hace más de veinte años, el Yoga Ocular ha impartido cursos a alumnos procedentes de toda España. Estos cursos se basan en que, en muchas patologías oculares, los ojos se encuentran en perfecto estado físico (caso, entre otros, de la miopía, hipermetropía, astigmatismo, presbicia, ojo vago...); únicamente tienen problemas de tensión muscular (lo que deforma el globo ocular), o los músculos están contracturados sufriendo de falta de elasticidad y de tono, lo que les impide actuar con eficacia sobre los ojos.

Nuestro modelo de vida incide directamente en la pérdida de visión: pasamos largas horas mirando a distancias muy cercanas. También lo hacemos mirando fijamente pantallas de ordenador o smartphone retroiluminadas. Ambas cosas dañan seriamente nuestra visión, pero ¿es posible revertir el proceso?.

Si aprendemos a relajar los ojos, a dejarles actuar con naturalidad, y tonificamos los músculos oculares, evidentemente sí. Además esta mejora es independiente de la edad. El modo de hacerlo es justamente lo que enseñamos en nuestros cursos y, año tras año, nuestros alumnos acaba sintiéndose más seguros en sus vidas al poder realizar su actividad cotidiana con mayor confianza y naturalidad.

Así pues, sí hay solución a la epidemia de dificultades de visión que nos abruma. Está en tus manos tratarte mejor.

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