Equilibrio en la alimentación, en vez de dieta

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Equilibrio en la alimentación, en vez de dieta

Una alimentación equilibrada permite mantener el mismo peso corporal durante muchos años.

En uno de mis artículos sostengo que hemos perdido el equilibro, y por ese motivo necesitamos recurrir al control. Subimos de peso y luego hacemos un esfuerzo para perder los kilos que nos sobran. Tonificamos los músculos en un gimnasio y al cabo de un tiempo nos aburrimos o nos quedamos sin tiempo libre, por lo que abandonamos la actividad física. Buscamos el control, y en ese afán nos descontrolamos.


Regulamos la ingestión de alimentos para no ceder a las tentaciones que nos hacen subir de peso. Esto sucede porque no somos capaces de encontrar un modo equilibrado de comer. Los animales se alimentan sin engordar. Si fuésemos capaces de escuchar las señales que nuestro cuerpo nos envía acerca de los alimentos, podríamos mantener el mismo peso a lo largo del tiempo sin esfuerzo.

Uno de los motivos frecuentes de desaliento es que en la actividad física, como en otros aspectos de la vida, nos obsesionamos por obtener resultados en lugar de disfrutar del proceso. Queremos vernos más delgados o más musculosos en cierto tiempo; y si no lo logramos, perdemos la motivación.

Creo que el secreto de hacer actividad física es disfrutar de ella. Si esa actividad representa un esfuerzo hecho a desgano o en contra de la propia voluntad, lo más probable es que busquemos alguna excusa para abandonarla. Por lo tanto, mi humilde opinión es que cada uno es responsable de encontrar una actividad física en la cual se sienta cómodo (puede ser caminar en pendiente, nadar, montar una bicicleta, patinar, etc.), y que en lo posible sea aeróbica. Lo importante para mí es disfrutar del proceso, sin apegarse a los resultados. Mi objetivo no es estético; lo que deseo es mantener mi salud, y pasar un momento grato durante la actividad física.

Cuanto más tiempo permanecemos en un mismo peso, más fácil nos resulta regresar a él (en caso de que nos excedamos un poco). Cuando uno sube y baja de peso todo el tiempo, la reducción de calorías necesaria para bajar y alcanzar el peso ideal es más elevada que cuando el peso ha permanecido estable durante mucho tiempo. El cuerpo tiende naturalmente a la estabilidad cuando le permitimos alcanzar un equilibrio y lo sostenemos en el tiempo.

Al igual que en la actividad física, pienso que un aspecto clave de la alimentación es disfrutar de las comidas, y no sufrirlas. Si cedes con facilidad a tentaciones gastronómicas poco saludables en lugar de controlarte o privarte de ellas, deberás encontrar el modo de tentarte con alimentos sanos y nutritivos, y aprender a encontrar un punto de saciedad (que provenga de tu cuerpo y te conduzca al equilibrio).

No soy médico ni nutricionista, y tampoco pretendo dar consejos sobre lo que cada persona debe hacer para mantener un peso equilibrado. Sólo comparto mi rutina (sí, rutina no es una mala palabra) de alimentación y ejercicio, la cual me ha permitido mantener el mismo peso y un buen estado físico a lo largo de casi tres décadas:  

Este es mi método Six-S (en inglés, para poder repetir y recordar 6 veces la letra “S”): 

1) SMALL
 (pequeño): Ingerir los alimentos en porciones pequeñas. Un solo plato (sin repetir) es suficiente en las comidas principales si uno ha comido pequeñas colaciones a lo largo del día (ver el punto 4).
2) START (comienzo): Empezar el día con una comida poderosa. Un buen desayuno es clave para mantener un peso equilibrado. El cuerpo consume más energía durante la mañana y hasta el mediodía. Por lo tanto, lo mejor es alimentarse bien tan pronto como uno se levanta.Comer liviano en la cena hace que uno descanse bien, despierte con apetito, coma mejor en el desayuno y, además, disfrute la primera comida del día.
3) SANE (sano): Ingerir comida sana. En mi caso le llamo comida sana a las verduras, frutas, cereales, lácteos, carnes blancas y frutos secos, entre otros alimentos. También me alimento de harinas (no en exceso), y bebo agua. No quiero decir que todo el mundo deba basar su dieta en estos alimentos; sólo son los que a mí me gustan y me sientan bien.
4) SEVERAL (varios): comer varias veces al día, 5 como mínimo.  Además de desayunar bien (como ya señalé), en mi caso ingiero frutas a lo largo de la mañana. De este modo llego al almuerzo sin tanto apetito, y puedo comer al mediodía un solo plato.
5) SPORTS (deportes): practicar actividad física regularmente (día por medio al menos).  En mi caso (cada vida y cada cuerpo tiene sus propias preferencias y necesidades), mis deportes favoritos son el trekking, el running, la natación y el ciclismo. Practico estos deportes porque me gustan, no porque piense en sus beneficios. No estoy apegado a nadar o pedalear cierta distancia; hago lo que quiero y porque quiero hacerlo. Este aspecto me parece importante: disfrutar la actividad física es el único modo de sostenerla a largo plazo, a fin de lograr un equilibrio. Si se convierte en una obligación o una obsesión, es probable que en algún momento nos inspire rechazo.
6) STILLNESS (calma): mantenerse en calma, especialmente en el momento de comer. Esto permite  detectar la saciedad, y evitar una ingesta desmedida. Cuando uno duda si seguir comiendo o no, lo recomendable (de acuerdo con mi experiencia) es quedarse tranquilo y esperar unos minutos. El cuerpo es sabio y envía señales en caso de que necesite más comida. Si nos dice, en cambio, “con esto es suficiente”, lo mejor que podemos hacer es respetar su sabiduría y detener la ingestión.

(Añadiría quizá un punto 7, también con S: SLEEP. Dormir bien y en una cantidad suficiente de horas es importante para mantener un peso equilibrado).

Para más información, consulte con expertos en alimentación, actividad física y vida sana. Yo sólo narro aquí mi experiencia y mis puntos de vista, a fin de alentar a mis lectores a hacer su propio camino.

Jorge Guasp
www.coaching-vida.com


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