ENTENDIENDO MEJOR LA BIOARQUITECTURA

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ENTENDIENDO MEJOR LA BIOARQUITECTURA
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Es necesario proteger bien la tierra de la erosión del viento y la lluvia.

En los años que llevo trabajando con materiales naturales, he escuchado muchos conceptos erróneos. Y me parece oportuno aclararlos uno a uno, pues la idea es que avancemos sobre bases sólidas. Este artículo es el primero de una serie que irá tratando estos temas.


La tierra es un buen aislante térmico. Error. Para empezar, la “tierra” es un material irregular, de composición diversa. Los componentes pueden variar y mucho. Sin embargo, si entendemos que la “tierra” carece de fibras vegetales o cualquier otro material que pueda almacenar aire y que se compone principalmente de arcilla, entonces estamos hablando de un material que no es buen aislante térmico. Sí, es un buen regulador de la humedad, pero eso no la hace un buen aislante térmico. Por lo tanto, no cualquier espesor de muro sirve. Esto dependerá de la técnica, de la mezcla y del lugar de la edificación. Y se establece por cálculo o por experiencia, no por olfato.

Cualquiera se puede hacer una casa de barro. No tan así. Las técnicas de bioconstrucción son accesibles y pueden aprenderse con facilidad, pero se necesita invertir un poco de tiempo en eso. Pero además, construir una casa, sea cual sea el material o la técnica empleada, requiere cierto grado de idoneidad. Contar con el apoyo y asesoramiento de alguien que tiene experiencia es muy importante. Largarse solo y aprender sobre la marcha viendo qué pasa, no es una opción. Como escuela, puede ser muy cara la matricula. A veces los errores pueden solucionarse, pero muchas veces no.

Una casa de barro es más barata que una convencional. No necesariamente. En primer lugar, esto depende de si va a ser construida por sus dueños o con mano de obra contratada. En el primer caso, puede ser que se ahorre dinero y por eso la autoconstrucción suele ser una opción muy popular. Pero en el segundo, tal vez se gaste más en mano de obra que en una común. ¿Por qué? Porque las técnicas más comunes suelen ser bastante artesanales y por lo tanto demandan más tiempo y mano de obra.

Las casas de barro se “derriten” con la lluvia. En primer lugar, el hielo se derrite, no un adobe ni una pared de quincha. En todo caso, se puede decir que el barro se disuelve en agua. Eso sí es cierto. Por lo tanto, es necesario proteger bien este material de la acción de la lluvia, mediante buenos aleros, revoques o terminaciones exteriores secas (madera, chapa, ladrillos) que aseguren que los agentes atmosféricos no lo degraden.

Las vinchucas viven en las casas de barro. Las vinchucas viven en cualquier construcción donde haya grietas, agujeros y cualquier espacio donde puedan hacer sus nidos y tener sus crías. Hace cien años, la gran mayoría de las viviendas rurales populares eran de barro. Estaban mal mantenidas, tenían grietas y la higiene no era la mejor. Todas estas condiciones favorecen la proliferación de este insecto transmisor del Mal de Chagas. Erróneamente se creyó que el barro era el culpable. Cuando se comenzó a sustituirlas por otras hechas con materiales diferentes, se vio que el problema persistía. Un buen mantenimiento y una correcta higiene, entonces, previenen la proliferación de estos y otros insectos.

Una casa de adobe y una de tierra, son la misma cosa. El adobe, es una de las técnicas que utilizan tierra como material principal. Se trata de ladrillos crudos (sin cocer) hechos de distintas medidas, con una mezcla de barro y paja. No es la única. Existen otras técnicas que también utilizan tierra (quincha, bahareque, pared francesa o palo a pique, tapial, bloques de tierra comprimida, bloques de tierra alivianada y ). Por lo tanto, es incorrecto decir que una casa de adobe y una de tierra son sinónimos. Toda casa de adobe, pertenece al grupo de las casas de tierra. Pero no todas las casas de tierra, son de adobe.

La tierra es un material para pobres. Error. La tierra es para todos. Puede usarse la misma técnica para construir una sencilla casa de un ambiente o una de cinco dormitorios. Por lo tanto, será la disponibilidad de terreno y el presupuesto los que dicten qué tan cerca estemos de una u otra posibilidad, no el material. Podríamos hilar más fino y hablar de terminaciones, instalaciones y aberturas, que también marcan la diferencia. Pero baste decir que, en esencia, es el mismo barro y con él podemos hacer ranchos o palacios.

No puede construirse con adobe en zona sísmica. Recordemos que hablamos de la técnica del adobe y no del material tierra, como ya se dijo. Muchas edificaciones coloniales hechas con adobe han resistidos terremotos, algunos muy importantes, durante siglos en países como Chile, Colombia, Ecuador y Perú, por citar algunos. Existen técnicas apropiadas para el uso del adobe en zonas sísmicas y normas que establecen claramente los métodos adecuados. Se ha investigado mucho y se han desarrollado métodos que permiten incluso restaurar patrimonio histórico en peligro, poniéndolo a buen recaudo de los movimientos telúricos. Es importante informarse, antes de hacer aseveraciones tan categóricas.


Existen muchas técnicas diferentes para construir con "tierra".
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