Échame a los lobos y lideraré la manada: una reflexión que cambiará tu perspectiva ante la vida

Todos vivimos nuestras propias batallas, y de nada sirve mirar a los costados para ver qué están haciendo los demás. Incluso las personas más exitosas, se topan con la adversidad alguna vez. Es parte de la vida.

Quizá el verdadero desafío está en la manera en la que te enfrentas a las dificultades.

Imagina que las adversidades a las que te toca enfrentarte son unos lobos salvajes, dispuestos a venir por ti.

Tienes dos opciones:

  • La primera, es dejarte arrastrar por la ferocidad de los lobos. Permitirles desgarrarte el cuerpo y el alma. Entregarte al destino que ellos hayan elegido para ti sin oponer resistencia. 

  • Pero hay otra opción, y de esa queremos hablar hoy: liderar la manada. Si los lobos vienen por ti, debes hacerles frente y ser tú el que decida hacia dónde se dirigen ellos. No al revés. 

¿Eres capaz de liderar la manada de lobos?

Revisa tu historia

Si te crees incapaz de salir adelante de un momento lleno de dificultades, frena un momento y mira hacia atrás. Haz un ejercicio de memoria, y pregúntate cuántas veces te has sentido así.

Seguramente, no es la primera vez que te enfrentas a un momento complicado. Es más, llega incluso más lejos e intenta determinar cuál fue la primera adversidad que tuviste que enfrentar.

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Es lógico que, al estar atravesando adversidades, te sientas perdido y sin herramientas. Sin embargo, a lo largo de tu vida has ido generando muchísimas armas para enfrentarte a este momento.

Recuérdalas. Encuéntralas. Haz foco en tus fortalezas, en todo lo que has aprendido hasta el día de hoy. En tu propia historia de lucha y superación están las herramientas que necesitas ahora.

En tu pensamiento comienza el cambio

Tal vez suene a frase hecha, pero no lo es: cambiar tus pensamientos es el primer paso para cambiar tu vida. Así de sencillo, y así de complicado a la vez.

Puedes convencerte de que allí afuera todos son tus enemigos. Que vienen por ti y te encontrarán indefenso. O puedes elegir aquello que te hace feliz.

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Si puedes hacer foco en tus fortalezas en lugar de en tus debilidades, si eres capaz de ver más allá de la tragedia y pensar en la solución, entonces serás capaz de liderar la manada de lobos.

Controla tus pensamientos negativos. Deja de vaticinar la catástrofe y, mejor, concéntrate en desarrollar las herramientas que tienes para sobrellevarla.

No le des espacio a quien te hace daño. Tú tienes el control, úsalo para avanzar sin dejar que los demás te juzguen o te lastimen.

Sé la mejor versión de ti mismo. Sólo tú sabes cuál es, y qué es lo que debes hacer para llegar a ella. ¡Ponte a trabajar!

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Lidera los lobos, lidera tu vida

La vida siempre está llena de enemigos que atentan contra nuestra felicidad. Enemigos externos e internos. Personas y situaciones.

Es necesario aprender a convivir con ellas, y a guiar la manada más allá de su intención de hacernos caer.

Por eso, para liderar tu vida, debes primero que nada reconocer a tus enemigos. ¿Qué hay dentro tuyo que te limita? ¿Quiénes son las personas que te hacen daño? ¿Qué situaciones debes superar para salir adelante?

Define con claridad las cosas que debes enfrentar. Tienen nombre y forma. Existen. Ignorándolas sólo conseguirás que te dominen, y no al revés.

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Si logras tenerlo todo claro, has dado el paso más difícil. Pero ahora queda el más importante: empezar a tomar las riendas de tu vida. Animarte a ser tú mismo y priorizar lo que te hace feliz.

Verás que cuando empieces a caminar hacia tu propia realización personal, ya será imposible detenerte. Y estarás al frente de la manada de lobos que, un día, parecía que te iban a comer.

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