Detrás de estas cosas que consumes a diario está Monsanto y no lo sabes

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Detrás de estas cosas que consumes a diario está Monsanto y no lo sabes

Todas las mentiras tienen, en algún momento, un punto final. Aunque se esfuerce por señalar que su desafío es "satisfacer las necesidades actuales y preservar el planeta para el futuro", ya se conoce en el mundo entero que Monsanto, la compañía de semillas que se encuentra entre la decena que controla el mercado del mundo, y que es una de las 5 agroquímicas más grandes del planeta, no es lo que parece, ni lo que se esfuerza por parecer. 


Historias de personas afectadas por los productos que comercializa ponen de manifiesto lo que hay detrás de esta compañía. En la lista de prioridades, la sostenibilidad de los pequeños productores, las necesidades nutricionales y la salud de las personas y el ambiente están muchos escalones más abajo que el afán de lucro. 


monsanto consumo diario

La transnacional Monsanto funciona desde 1900 y desde ahí hasta hoy se ha convertido en una de las compañías que más representan aquello en lo que se ha convertido algo tan esencial como nuestra alimentación.

Muchos de los productos que han sido creados en sus laboratorios no solo están en nuestra mesa, sino también en nuestras comidas, aun sin saberlo. Aquí podrás conocer algunos de ellos, porque la posibilidad de ir contra estos gigantes es el conocimiento, la difusión y la lucha por la defensa de nuestro derecho a la vida y la salud.

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Sacarina

El primer producto creado por Monsanto, según su propia página web, fue la sacarina, un endulzante artificial que fue comprado en ese momento por Coca- Cola. 

Aunque un estudio en el ´70 reveló que causaba cáncer, sigue utilizándose, al igual que otros edulcorantes artificiales. La sacarina modifica la flora intestinal, favorece el aumento de peso y aumenta las posibilidades de padecer diabetes. 

Poliestireno

En 1950, en México, Monsanto comienza a producir polímeros de estireno, que hoy es uno de los mayores responsables de los residuos que se desechan (especialmente en los océanos), no siendo biodegradable. La mayor parte de los alimentos se envasan utilizando espuma de poliestireno, señalado como un posible carcinógeno humano por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

Aspartamo

Este edulcorante artificial se usa para endulzar gaseosas dietéticas, gomas de mascar y jugos en polvo, entre otros productos. Si se consume en grandes cantidades puede provocar fibromialgia, tumores cerebrales, pérdida de la memoria, linfoma, leucemia y cáncer del nervio periférico. Monsanto adquirió este "negocio" en 1985, cuando lanzó al mercado las marcas Canderel y Nutrasweet.

Herbicidas y fertilizantes

Aunque puedas pensar que lo que se utiliza en el campo y aquello que está sobre tu mesa tienen un millón de etapas intermedias, el uso de herbicidas como el 2,4,5-T (que contiene dioxina) y el Round-Up (que contiene glifosato) quedan en los alimentos que consumes y pueden dañar tu salud. Y sin mencionar lo que puede causar en la salud de las comunidades que viven en las zonas aledañas. 

Hormona del crecimiento bovino (rBGH)

Esta hormona, genéticamente modificada, se inyecta en las vacas lecheras para aumentar la producción de leche. Estos animales sufren un dolor muy fuerte debido a la inflamación de sus ubres, y el pus de la infección entra en el suministro de leche haciendo necesario el uso de antibióticos adicionales. En las personas, se la relaciona con el cáncer de mama, colon y próstata.

OGM (organismos genéticamente modificados)

A partir de los ´90, Monsanto comenzó a comercializar modificaciones genéticas de la papa, el algodón, la soja, entre otros alimentos, de manera de alterar ciertas características de los mismos, como el hacerlos más resistentes a su propio herbicida, Round-Up, y así asegurarse el éxito en las ganancias. 

Los organismo animales o vegetales que sufrieron cambios genéticos para tener nuevas propiedades no tienen más nutrientes -como en algún momento se creyó- ni tampoco resisten a la sequía; tienen efectos perjudiciales en la salud como el cáncer de hígado y riñón.

Además de estas creaciones que distan mucho de mejorar la vida de las personas, Monsanto estuvo involucrado en la elaboración del Agente Naranja, utilizado en la Guerra de Vietnam.

No solo eso, recientemente la multinacional fue comprada por Bayer; abriendo un interrogante y un temor acerca de sus proyecciones. Informarnos, hacer valer nuestro derecho a informarnos sobre lo consumimos y la defensa de nuestra tierra son las claves para que la unión de las comunidades del mundo pueda derrotar al poder de las multinacionales. 

Fuentes:
Etiquetas: consumo, monsanto
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