Deliciosa Feria del Maíz en Tlaxcala, Mexico

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Deliciosa Feria del Maíz en Tlaxcala, Mexico

Mazorcas de colores.

Vicente Guerrero, Tlaxcala, una pequeña comunidad escondida entre montes y campos de cultivo. Llegamos a la entrada del pueblo y a lo lejos se escucha la fiesta, gente y tambores, cantos y risas; nos dejamos llevar por ese magico sonido, y al llegar a una pequeña plazuela, nos recibe una enorme manta de bienvenida a la Feria del Maíz en su edicion numero 20.

Respiro y digo "Por fin estoy aquí", es un desfile de imagenes, sonidos y olores que enamora. Semillas por todos lados, cantos y bailes prehispanicos, comida tipica y un claro mensaje, mantener la identidad de nuestras semillas, principalmente el maíz. 
Hay maices de diferentes colores, formas y tamaños. Me llaman la atencion los morados y rojos, hay mazorcas multicolores, algunas de formas extrañas, pero todas bellas y nativas.
La feria del maiz y otras semillas nativas se vuelve un locura al término de los bailes ceremoniales en los que la escuela de baile " Camaxtli" invitan a algunos de los asistentes a unirse a las danzas. Todo mundo quiere maiz, ya sea en grano, en mazorca, en harina, en artesania, en botana o comida, pero tambien buscan frijol, semilla de calabaza, cacao y habas; pero también hay productos locales, como miel, frutas en conserva o cristalizadas, pan tradicional, derivados de maguey, aguacates, etcétera. 
El area de comida esta abarrotada, sopes, quesadillas y tlacoyos estan liderando la lista de alimentos, aunque también hay salsa de chinicuiles y escamoles, tipicos de esta zona. Destacan algunos postres como una natilla de maiz, que ciertamente estaba deliciosa, pero el primer lugar se lo llevo un dulce nuevo, una especie de pasta dulce y cremosa color cafe, envuelto en una hoja de maiz, simulando un pequelo tamal, este dulce es una invencion de una simpatía señora de Nanacamilpa, un pueblo cercano a Vicente Guerrero.
En medio de la euforia del maiz, se dan charlas informativas y una ponencia muy interesanre acerca de la trayectoria de esta feria, a cargo del investigador Eckart Boege, donde se menciona la importancia de las semillas nativas y la relacion estrecha que se tiene con la identidad mexicana, ademas de lo mucho que se pierde con la introduccion de las trasnacionales.
Sigue la fiesta, la musica son las risas de los asistentes, la información de los productores acerca de sus semillas, las señoras de la comida ofreciendo sus platillos, el simpatico señor del pulque, la convivencia entre toda la gente es simplemente adorable, los visitantes nos quedamos con una grata impresión de la calida gente de Vicente Guerrero.
Sigue el concurso de comida tradicional, platillos variados se presentan, algunos con recetas que han ido de generacion en generación y otros innovadores y nuevos pero que mantienen la identidad tlaxcalteca, atoles, sopas, moles, dulces y hasta hotcakes entran en el concurso, los mas ricos se llevan los primeros lugares.
Se presentan algunos invitados especiales, y se anuncian las proximas ferias y eventos agroecologicos, y después viene una sorpresa para los asistentes, pozole, cortesia de la comunidad. Todos aunque algo llenos de quesadillas, tortillas y pulque, nos formamos para recibir un plato de delicioso pozole y tostadas. Nos sentamos donde podemos, en la plazuela, laa banquetas y los que pudieron en las mesas que pusieron para el deguste de los platillos que estaban de rechupete.
Esto marca el final del la feria, administrativamente hablando, pero la fiesta sigue, muchos visitantes de la ciudad de mexico y alrededores, se van muy "felices" de tanta comida y pulque. Muchos de ellos, gueros por su ascendencia extranjera, van colorados como sin hubiesen caminado bajo el sol; los organizadores, satisfechos de su trabajo, se toman un respiro, comen y beben y conviven con los visitantes. De un momento a otro muchos productores ven el fin a sus productos, la feria se esta acabando.
Al caer la tarde, ya no queda nada, tiendo mi carpa de acanpar con la familia que generosamente me acogio en su jardín y observo como toda la comunidad ayuda con la limpieza del area, me uno a ellos en agradecimiento a su hospitalidad, y escucho historias que jamas imagine, esta gente preciosa siempre tiene algo que contar, dejandome claro que los mexicanos somos "Hijos del Maiz"

Maíz maíz.
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