Conoce a las mellizas idénticas más ancianas del mundo

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Conoce a las mellizas idénticas más ancianas del mundo

Las hemanas Florence Davies y Glenis Thomas han sido inseparables por más de 100 años- y son las mellizas idénticas más ancianas del mundo.

25CA4DCE00000578-2958686-image-a-89_1424271955033 Florence Davies y Glenys Thomas tras celebrar sus 103 años juntas

Juntas comparten un álbum de fotos que rebalsa de memorias de los 103 años que han vivido juntas. El par nació en 1911, un año antes a que el Titanic se hunda. A partir de allí vivieron dos guerras mundiales, el movimiento de los derechos humanos y grandes avances en tecnología y transporte.

25CA4A3700000578-2958686-image-a-98_1424272137462 Las mellizas a los 7 años

Nunca en toda su vida dejaron el pequeño pueblo de Abertridwr, Caerphilly, al sur de Gales. Se cree que son las mellizas idénticas más ancianas del mundo y su familia se lo atribuye a su “vida tranquila y agradable”.

La hija de Glenys, Gwenda Stacey de 65 años, cuenta: “Ellas han vivido una vida simple. Ni mi madre ni mi tía pueden manejar. Nunca han estado en el exterior. Pero juntas son muy felices”.

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Nacidas en una época en donde la comunidad era lo primero, Gwenda recuerda a su madre contando historias de tiempos pasados. “Mi abuelo era un minero y era muy bueno con sus manos. Hacía juguetes para sus hijas y la madre de las niñas les hacía la ropa. La vida social de toda la familia se centraba alrededor de la iglesia y de la comunidad. Era difícil trasladarse, por lo tanto era común quedarse en un mismo lugar.”

25CA479200000578-2958686-image-a-96_1424272124367 Los padres de las hermanas

25CA4CBA00000578-2958686-image-a-91_1424272003359 Florence a la derecha y Glenys a la izquierda, a los 7 años

En 1932, Glenys fue la primera en irse de su casa cuando se casó con William Scrivens, un minero que murió a los 67. No podían tener hijos, por lo tanto adoptaron a Gwenda, que le dio 3 nietos. A los 60 años Glenys volvió a encontrar el amor y se casó nuevamente. Más tarde, Glenys se convirtió en bisabuela de 9 y tatarabuela de 1.

Florence, por su parte, permaneció dos años más en el hogar de sus padres y se casó con un hombre llamado John Davies, que murió a los 48 años. No se volvió a casar. Sin embargo, quedó acompañada de sus tres hijos, sus nueve nietos y sus 12 bisnietos. Y por supuesto, por su querida hermana Glenys.

25CA471F00000578-2958686-image-a-92_1424272104781 En su cumpleaños número 70

Cuenta la hija de Glenys, que cuando las mellizas se fueron de la casa de sus padres se extrañaban mucho. Ellas habían compartido cuarto desde pequeñas, así que cuando crecieron procuraron comprarse casas contiguas.

25CA471800000578-2958686-image-a-97_1424272131291 Año 1931. El día del casamiento de Glenys, de 20 años

25CA481800000578-2958686-image-a-99_1424272144985 Florence, a los 25, con su primer hijo

Durante toda su vida adulta vivieron lado a lado, criando sus familias, paseando de aquí a allá y hasta cocinando. Siempre muy activas e independientes, hasta los 90 iban en autobús a hacer compras juntas. Les encantaba verse bonitas y comprarse los mismos atuendos. Cuando ambas enviudaron se cuidaron mucho mutuamente. Además, sus familias siempre fueron muy amigas, casi como una gran familia.

25CA464300000578-2958686-image-a-90_1424272000889 Florence y Glenys a los 68, festejando navidad. Entre las dos tienen 5 hijos, 19 nietos y 12 bisnietos

Hoy día, en su vejez, viven en una casa de cuidados especiales para gente mayor y duermen en cuartos contiguos. Si bien cada vez se acuerdan menos de su historia y tienden a olvidar cosas importantes, siguen preguntando la una por la otra, en una clara muestra que su lazo es más fuerte que el tiempo.

 

Fuente:

Daily Mail

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