Conflictos Familiares; Adicciones en la adolescencia

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Conflictos Familiares; Adicciones en la adolescencia

La adolescencia constituye la etapa del desarrollo en la que el individuo se encuentra en un periodo de transición, una etapa del ciclo de crecimiento que marca el final de la niñez y predice la adultez. A su vez constituye un momento de incertidumbre e inclusive de desesperación, una etapa de amistades internas, de aflojamiento de ligaduras con los padres, y de sueños acerca del futuro.

Estas características pueden ser debilidad del individuo, el cual se encuentra con mayor propensión a ser abatido por las adicciones.  Las personas, las familias y los grupos, poseen diferentes grados de posibilidades de desviarse de la salud y el bienestar. Estas variaciones dependen del equilibrio existente entre esfuerzos, recursos y necesidades.

En el contexto familiar, las actitudes favorables hacia el consumo de drogas legales, el maltrato y la violencia doméstica, la comunicación deficiente y la inconsistencia afectiva, dañan la salud y el bienestar de los adolescentes y favorecen que estos incorporen a su estilo de vida, el uso de sustancias psicoactivas.Estudios que indican que las buenas relaciones entre padres e hijos resulta un factor protector frente al consumo de drogas. En cambio, las relaciones deficientes entre éstos aumenta la posibilidad de que el adolescente experimente con alguna droga.  En la adolescencia es común que se produzcan conflictos entre hijos y padres.  

La familia se constituye como la célula fundamental de la sociedad, de ella depende la adecuada educación de sus miembros para su desempeño correcto dentro de la sociedad. La comunicación ocupa un lugar primario en la efectividad y calidad funcional del sistema familiar. Se constituye como la columna vertebral de la dinámica familiar y de las relaciones interpersonales.Las relaciones familiares se establecen como un factor de riesgo adictivo fundamental para la adolescencia. El consumo de sustancias adictivas se encuentra en consonancia con las actitudes de los padres hacia las mismas y hacia los adolescentes. El bienestar emocional, la calidad de vida y el riesgo adictivo de los chicos que transitan por este periodo etario estarán determinados en mayor o menor medida por los índices de maltrato, violencia doméstica, la comunicación deficiente e inconsistencia afectiva.

Fuente: Sicología sin P


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