Con este material se construyeron todas las ciudades modernas... Pero ahora las está destruyendo

Compartir
Con este material se construyeron todas las ciudades modernas... Pero ahora las está destruyendo

Su uso empezó hace miles de años en la Antigua Grecia, hoy, las grandes ciudades en todo el mundo están construidas sobre esta derivación de la piedra caliza: el cemento.


A pesar de ser símbolo de civilización, también representa un mal de la sociedad actual: contaminación.  

[También te puede interesar:
China construye un purificador de aire de más de 100 metros de altura]


El uso del cemento data de la Antigua Grecia

Así comenzó todo
 
El cemento se empezó a utilizar en la Antigua Grecia utilizando tobas volcánicas extraídas de la isla de Santorini, los primeros cementos naturales. En el siglo I a. C. se empezó a utilizar en la Antigua Roma, un cemento natural, que ha resistido la inmersión en agua marina por milenios.

Actualmente podría definirse como un conglomerante formado a partir de una mezcla de caliza y arcilla calcinadas y posteriormente molidas, que tiene la propiedad de endurecerse al contacto con el agua.  


Este 2018, el consumo de cemento aumentará 1,5%

El lado oscuro

No se puede negar, por lo dicho anteriormente, que el cemento fue una de las claves del crecimiento de la civilización. Pero eso no quita que pueda ser también uno de los secretos de su debacle. El costo ambiental del cemento, en estos momentos, está llegando a ser más grande que el beneficio de seguir construyendo, sobre todo si tenemos en cuenta que ahora el mundo está superpoblado y lleno de ciudades que ya no dan a basto.

Para poder producir cemento a temperaturas tan altas como 1.400°C se requiere de grandes cantidades de energía, lo cual generalmente significa quemar combustibles fósiles y, por ende, emitir dióxido de carbono (CO2).

A esos gases de efecto invernadero se suman los que se emiten en el proceso en sí mismo. Como consecuencia, cada tonelada de cemento termina generando casi una tonelada de CO2. Para ponerlo en perspectiva, esta industria representa entre 5% y 8% de todas las emisiones globales de CO2 producidas por el ser humano, de acuerdo con diferentes estudios.

Alrededor del mundo hay distintas denuncias de ONGs de cómo las plantas cementeras contaminan las fuentes de agua cercanas a las ciudades, como ríos y lagos, siendo lamentablemente más comunes en Latinoamérica.

¿Cuánto cemento utilizamos y a cuánto debería reducirse?

En 2012, según datos de la International Cement Review, el 61% del consumo a escala global se produjo en Estados Unidos de Norteamérica, seguido de 8% por la India.

Este 2018, el consumo de cemento aumentará 1,5%, a pesar de que el pujante mercado chino sufrirá una desaceleración, informó la Asociación Mundial de Cemento.

Es momento de pensar en alternativas antes de que el problema no tenga vuelta atrás.

Fuentes:
BBC
Etiquetas: cemento, contaminación
Comentarios