Como NO hacer una dieta. Mitos y realidades.

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Como NO hacer una dieta. Mitos y realidades.
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Nos encontramos en una de las dos épocas del año en la que uno decide dar un cambio a su salud o su aspecto físico y se dice a si mismo: voy a adelgazar (en la gran mayoría de los casos), o la típica frase de: el 1 de Enero empiezo a hacer dieta. La otra época en la que nos proponemos un cambio es la mundialmente conocida como ``operación bikini´´.


Pues bien, supongamos que usted se encuentra ahora mismo en esa situación, y comienza a investigar por su cuenta ya que hoy en día existen tantos recursos a nuestro alcance, compra libros, consulta blogs de nutrición, ve documentales…¡hay tantas formas de hacer dieta! Pero, ¿cuál será la correcta? ¿Cuál es la más adecuada para  mi y mis circunstancias? ¿Es aconsejable el ayuno? ¿Las dietas disociadas? ¿Las dietas proteicas? ¿La famosa dieta de la alcachofa?
Existen dietas para todo y todos y personalmente no estoy a favor de ninguna. Salvo en los casos en los que verdaderamente exista una enfermedad como la obesidad, en la que es el propio organismo el que esta propiciando ese aumento de peso, o exista alguna alergia o intolerancia alimentaria, diabetes, etc. No creo necesario llevar a cabo una dieta, entendiendo a la misma como el término estricto que todos conocemos actualmente.

Resumiendo, considero que lo más adecuado para el 90% de la población es aprender a llevar una vida saludable.
Entiendo que nunca nos han enseñado a alimentarnos correctamente, ni a cuidar nuestro cuerpo, ni a escucharlo (ya que es más sabio que nuestra mente egocéntrica). Nuestro cuerpo es naturaleza y PUNTO. Y como tal tiene sus propios ritmos y un por qué para todo lo que le sucede. Por tanto, debemos respetarlo muchísimo más de lo que hacemos, ya que es nuestro vehículo para vivir nuestra vida y, aunque disponemos de talleres para arreglarlo cuando se ``estropea´´, no disponemos de un ``coche de sustitución´´. Es comprensible que nos comportemos como lo hacemos, porque como decía anteriormente, nunca nos han enseñado a cuidarnos. Realmente es así, porque además, de quienes hemos aprendido todo lo que sabemos, tampoco sabían cuidarse a ellos mismos.

Y por otra parte se encuentra la poderosa influencia que ejerce la sociedad en nuestras costumbres. Vivimos en la época que vivimos y no hay que darle más vueltas, tiene muchas ventajas y muchos inconvenientes, como todas las de la historia de la humanidad, y una de las desventajas es la gran influencia que ejercen los medios de comunicación en nosotros, y el ritmo de vida que llevamos, tan impaciente y acelerado. Es por ello que nos dedicamos exclusivamente a trabajar, a servir, a dar la talla, a decirnos continuamente tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro, a comer rápido, no tener tiempo de practicar deporte, ni de pasar tiempo en la naturaleza, ni de sentarnos 10 minutos al día en silencio y simplemente respirar, y nos encontramos con una presión que no podemos soportar, lo que deriva en estrés, ansiedad, depresión, desnutrición, sobrepeso y en definitiva infelicidad.

Por ello, ya que el 90% de la población nos encontramos en ésta situación, cada uno consigo mismo, debe poner remedio, ¿y que debo hacer? muy simple: CAMBIA TUS HÁBITOS. No hay más.
Tus hábitos externos por así decirlo e internos, es decir:

  • -Conoce tu cuerpo, aprende a escucharlo y respetarlo como se merece. Concédele lo que necesite, cuando lo necesite.
  • -Aprende qué alimentos son beneficiosos y perjudiciales. No es necesario llevar un calendario estricto con el desayuno, comida y cena prefijado desde hace 15 días. Cada día, en cada momento, uno debe comer lo que su cuerpo le pida (dentro de unas pautas por supuesto). Os sorprendería la mejoría que se siente en pocas semanas simplemente cambiando unos alimentos por otros y eliminando ciertos compuestos químicos de la alimentación.
  • -Practica ejercicio físico. Este ``eslogan´´ ya lo conocemos todos y sobran las explicaciones. Encuentra una práctica que vaya contigo y con la que te sientas feliz, así de sencillo. No te fuerces nunca a realizar algo que no te satisface. Realiza un deporte que no te dé pereza, encuentra el tuyo. Hay multitud de opciones, solo debes poner tu cuerpo en funcionamiento y éste y tu mente te lo agradecerán a corto y largo plazo.
  • -Duerme. Cuando lo necesites y como lo necesites, pero duerme.
  • -Concédete al menos 10 minutos al día para PARAR. Simplemente siéntate y respira. No analices, ni hagas planes, ni imagines, nada. Ya tendrás tiempo cuando terminen esos minutos de hacer todo lo que tienes que hacer que es tan importante. La gran frase de:``no tengo tiempo´´ no te la crees ni tu mismo, ¿quien no tiene 10 minutos en 24 horas para dedicarse a si mismo?
  • -Cambia tus pensamientos, abre tu mente, lee, viaja, experimenta, aprende, crece y cree en ti, siempre. Evoluciona hacia tu felicidad.

Así de sencillo.
No es necesario ponerse a dieta el 1 de enero y terminarla el día 2, o en el mejor de los casos, adelgazar esos 4 kilitos que creemos que nos sobran y volver a nuestra ansiada rutina anterior, habiendo pasado por un suplicio durante un mes o dos.

Solo tenemos que aprender a cuidarnos.



``Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro. En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso como el universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas´´ Louise Hay




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