Cómo hacer bálsamo de árnica para tratar dolores musculares

Lu B. por
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Cómo hacer bálsamo de árnica para tratar dolores musculares

La árnica es excelente para hidratar, reconfortar y suavizar la piel dañada. Al mismo tiempo, posee propiedades analgésicas y anti-inflamatorias. Además, estimula la circulación de la zona en la que se la aplica. Es por ello que se la utiliza de manera tópica para aliviar los dolores musculares y las molestias ocasionadas por las hinchazones. También ayuda a reducir la formación de hematomas en caso de que hubiera un golpe.

Puedes usar bálsamo de árnica en cualquiera de estos casos:

  • - Golpes o contusiones: ayudará a prevenir la aparición de hematomas y aliviará el dolor.
  • - Desgarros, distensiones o dolores musculares.
  • - Moretones en los ojos: se la puede aplicar en el contorno, evitando que entre en contacto con los mismos.
  • - Artritis reumatoide.
Arnika mit Mörser

INGREDIENTES:

Bálsamo de árnica y aceite de coco

  • - 2 tazas de aceite de coco
  • - 170gr de flores de árnica disecadas
  • - ½ taza de gránulos de cera de abeja
  • - 1 cucharadita de aceite esencial de menta (opcional)
  • - 1 cucharadita de aceite esencial de lavanda (opcional)

Bálsamo de árnica, aceite de coco y pimienta de Cayena

  • - 2 tazas de aceite de coco
  • - 170gr de flores de árnica disecadas
  • - 3-6 cucharadas de pimienta de cayena en polvo
  • - ½ taza de gránulos de cera de abeja
  • - ½ cucharadita de aceite esencial de romero (opcional)

UTENSILIOS:

  • - Una olla de cocción lenta o una olla para baño María
  • - Una vieja remera o una funda de almohada, cualquiera de ellas de algodón. También puedes usar tela de quesería.
  • - Un frasco de vidrio o algún otro recipiente
  • - Un batidor
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INSTRUCCIONES:

1. Tritura las flores de árnica en una procesadora o machácalas en un mortero. También puedes desmenuzarlas con tus manos. Esto ayudará a que la infusión se haga más rápido.

2. Coloca las flores disecadas en la olla de cocción lenta o a baño María. En caso de que hayas optado por incluir pimienta, deberías añadirla en este momento.

3. Vierte dos tazas de aceite de coco sobre la árnica y revuelve para asegurarte de que todas las flores queden completamente sumergidas.

4. Cubre la mezcla y deja que se haga la infusión. Esto tomará entre 12 y 24 horas. La preparación deberá hacerse a fuego medio. Cada tanto, deberás revisar para asegurarte de que todas las flores sigan sumergidas. Controla que la temperatura no se eleve demasiado.

5. Al cabo de 12 o 24 horas, retira la infusión del fuego y deja que se enfríe por aproximadamente una hora. No es necesario que se enfríe por completo, ya que si esto sucede, el aceite de coco podría empezar a solidificarse. Deberá alcanzar una temperatura tal que no te quemes al tocarla.

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6. Coloca un trozo de tu remera, funda de almohada o tela de quesería sobre tu recipiente o frasco de vidrio. Con cuidado, vierte la infusión de árnica y aceite de coco dentro del mismo. Deja que la mezcla se cuele. Si no está demasiado caliente, puedes tomar el paño y escurrirlo para acelerar el proceso.

7. Una vez que hayas colado las hierbas, deberás colocar el aceite nuevamente en la olla, previamente lavada. Enciende el fuego al mínimo.

8. Agrega la cera de abeja y bate hasta que se disuelva por completo. Con ½ taza de cera de abeja, obtendrás un bálsamo de textura muy suave. Si lo quieres más firme, puedes agregar más. Para probar la textura, sumerge en la mezcla el mango de una cuchara de metal. Deja que se enfríe y aplícalo sobre tu piel.

9. Cuando la cera de abeja se haya derretido, retira la olla del fuego y deja que la preparación se enfríe por 30 o 60 minutos. Al cabo de este tiempo, agrega los aceites esenciales y revuelve. Luego, coloca el bálsamo terminado en un recipiente que te guste.

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Fuentes:

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