¿Cómo consumir menos energía en una edificación?

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¿Cómo consumir menos energía en una edificación?
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Es fundamental comprender que el uso eficiente de la energía en una edificación debe considerarse desde las primeras etapas de diseño para lograr menores consumos y mayor habitabilidad.  


El ministerio de Energía chileno lanzó el año 2013 su Plan de Acción de Eficiencia Energética 2020 (PAEE20) que propone la Estrategia Nacional de Energía (ENE) que será la carta de navegación con directrices de la política energética para los próximos años y cuya meta es alcanzar una disminución del 12% en la demanda de energía final.  

Este Plan de Acción de Eficiencia Energética aspira ser una guía para que los sectores público y privado puedan orientar sus acciones para incrementar la eficiencia energética en sus respectivos ámbitos de acción.  

Por ejemplo, se han establecido normas y reglamentos obligatorios para fomentar el buen uno de la energía en materia de vivienda, y se planteó elevar los estándares mínimos de las edificaciones para lograr un mayor confort, mejor habitabilidad, alargar la vida útil y reducir el consumo de energía en las distintas construcciones.  

Sin embargo, es fundamental comprender que el uso eficiente de la energía en una edificación debe considerarse desde las primeras etapas de diseño.  

Paula Hidalgo, presidenta del Directorio de ASHRAE Chile, entrega una serie de recomendaciones para consumir menos energía y ser más eficiente al momento de edificar:  

 ·         Ocupar solo iluminación LED al interior, tener sensores de presencia en los espacios habitados y sensores de luminosidad en los espacios de fachada.  

 ·         Usar cintas LED o reflectores de bajo consumo para iluminación de fachadas con desconexión nocturna.  

 ·         Apagar luces en estacionamientos subterráneos dejando solo las de los espacios de circulación mediante detectores de movimiento.  

 ·         Diseñar el sistema de aire acondicionado y/o calefacción por sectores pequeños y separados por orientación de las fachadas y espacios interiores.  

 ·         Instalar torres de refrigeración de consumo reducido de agua y sin renovación.  

 ·         Usar paneles fotovoltaicos para generar energía eléctrica, paneles solares térmicos para calentamiento de agua de duchas y/o paneles mixtos para ambos servicios.  

 ·         Utilizar equipos de aire acondicionado a gas si hay uso prolongado en horas de punta y diseñar sistemas de climatización con caudales bajos, de agua y aire, para minimizar el uso de energía eléctrica.

   ·         Usar equipos de cogeneración para energía eléctrica y climatización simultánea, equipos centrales de climatización de tipo modular que pueden actuar en conjunto por controles digitales y separados en caso de cortes de energía prolongados.  

 ·         Usar artefactos de baño de doble botón así como motores eléctricos de alta eficiencia, ventiladores y bombas de agua de velocidad variable.  

·         Instalar ascensores con recuperadores instantáneos de energía eléctrica, sensores de luminosidad internos y apertura de puertas de velocidad variable.  

 ·         Instalar escaleras o rampas mecánicas con velocidad variable y detectores de presencia.    

·         Usar refrigeradores de bajo consumo, con puertas transparentes y alarmas de puerta abierta.  
·         Hacer pruebas de hermeticidad al aire de cada espacio, Door Test.  

“En definitiva, todas las acciones que podamos tomar en materia de ahorro de energía suman y benefician tanto a la edificación como a las personas que lo habitan. La mantención a largo plazo es mucho más económica y la calidad de vida de las personas que lo habitan mejora notablemente”, concluye Paula Hidalgo, presidenta del Directorio de ASHRAE Chile. 

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