Comiendo por Emociones

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Comiendo por Emociones
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 De las muchas maneras que tratamos de satisfacer nuestras necesidades emocionales y espirituales, a veces elegimos métodos físicos, algunos de los cuales son destructivos para nuestra salud y otros nutritivos.  


 Podemos elegir comer algo lleno de azúcar y grasa porque parece confortarnos cuando estamos deprimidos o enojados. Muchos alimentos trabajan tan bien porque sus efectos son inmediatos.  

 Cuando tenemos ansias por comer algo, no es siempre porque nuestro cuerpo este tratando de decirte que le falta alguna vitamina o mineral, es porque nuestro cuerpo esta recordándonos lo bien que nos sentimos la última vez que comimos esa sustancia y lo bien que nos hará sentir de nuevo.  

 Estamos tan acostumbrados a que nuestras necesidades sean cubiertas instantáneamente, que no nos tomamos el tiempo ni siquiera unos segundos para decidir si lo que estamos ingiriendo realmente nos hará bien o solo nos hará sentir bien momentáneamente.  

 La raíz de comer por emociones es comer para cambiar nuestros sentimientos.   Comemos para sentirnos mejor, reconfortados y sentirnos saciados. Pero los efectos pasan y nos quedamos con los mismos problemas y sentimientos que nos llevaron a elegir comer.  

 Si aprendemos a tomarnos unos momentos antes de comer, para pensar en nuestras opciones, respirar profundo, podemos elegir lo que nos va a hacer sentir mejor a la larga en lugar de bien por solo un momento. Cuando elegimos lo que comemos con cariño, nuestra salud y bienestar aumentara por más que unos simples minutos.  

 Nuestro peso no aumentara desmedidamente hasta el punto de perder nuestro autoestima, no sentiremos esa lentitud y ansiedad que regresa rápidamente después de comer compulsivamente cosas no saludables.  

Cuando nos tomamos algunos minutos para pensar en lo que comeremos estamos cuidando  nuestro cuerpo y nuestra mente, hay muchas maneras para cambiar nuestro comportamiento y actitud, para poder empezar a nutrirnos y seguir adelante con nuestra salud, satisfacción y sentimientos de mayor autoestima.  

 Cambia tus hábitos destructivos por estos saludables:  

 Cuando tengamos el deseo de comer, debemos preguntarnos si es una necesidad física o emocional y si comer en este momento será saludable a la larga.  

 Antes de comer, debemos decidir si los alimentos que elegimos cambiaran de alguna forma nuestro humor, pensamiento o conducta en formas que sean realmente beneficiosas.  

 Cuando comencemos el día, necesitamos estar consientes del horario en que comeremos y que elegiremos alimentos nutritivos que nos den energía para completar el día.  

 Podemos empezar el día tomando agua, asegurándonos de tener a la mano suficientes líquidos para mantenernos hidratados, esto también ayudara a satisfacer el ansia.    

 Podemos asegurarnos de tener siempre en casa fruta fresca y vegetales para comer cuando sea necesario y así evitar los efectos de los productos procesados repletos de grasa, sal y azúcar.  

 Al aprender a comer conscientemente, lentamente, comenzaras de nuevo a notar y reconocer el sentimiento de sentirte satisfecha antes de seguir el camino de la gula.

Erika Floreswww.erika-flores.com

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