Combate la perdida de deseo sexual

Con el paso del tiempo las relaciones sexuales comienzan a descender, siempre el primer año de pareja es muy activo y hay muchos encuentros íntimos a lo largo de la semana. Las hormonas y los neurotransmisores se disparan y por eso se suele decir que hay mucha química, y podemos afirmar que es una frase de lo más literal. La química de nuestro cerebro esta fuera de toda normalidad y su funcionamiento está muy alterado, de ahí esos sentimientos de necesidad de estar con la pareja a todas horas y pensamientos constantes hacia la otra persona.

Pero durante el segundo año la relación se afianza, empieza a tranquilizarse, llegan las rutinas y con ello comienza lentamente a descender la actividad sexual. Y ya es en el tercer año donde comienza a enfriarse la relación física, aunque podemos ser muy felices y estar completamente satisfechos con la relación y con nuestro compañero o compañera. No olvidemos que hemos creado verdaderos vínculos afectivos de aprecio y compromiso con la otra persona. Sea como sea lo cierto es que pocas parejas se mantienen al nivel del primer año, dónde todo es excitante y nuevo. 

A nivel objetivo y de puros datos matemáticos, no es fácil saber en que promedio de relaciones sexuales nos encontramos semanalmente o anualmente conforme la relación va avanzando, pues en el sexo hay muchos tabúes, vergüenzas y ganas de quedar bien o aparentar lo que no somos. Pero si son datos que nos sirven para orientarnos y saber cómo desciende el número de coitos. Por lo aportado por las encuestas, la media durante el primer año son cuatro encuentros íntimos por semana, durante el segundo año desciende a dos relaciones sexuales y a partir del tercer año se sitúa en uno.

Siempre hablamos de medias semanales y de parejas que se encuentran físicamente en la misma ciudad o provincia. Hay muchos factores que influyen en nuestra libido, como carga de trabajo, horarios laborales, número de hijos, edad…Pero lo que es obvio que el factor principal del descenso del apetito sexual es la rutina y la ausencia de novedad durante las relaciones sexuales. Lo cierto es que la monotonía va acabando con nuestro deseo sexual y el verse a menudo hace que desaparezcan los sentimientos de echar de menos al otro. Así que para reavivar la llama del amor y el apetito sexual podremos fantasear con todo que nos queda por hacer o recrearnos en aquello que hicimos y nos gustó tanto.

Imaginar que somos otras personas distintas o que tenemos una profesión diferente y estar con nuestra pareja en esas nuevas circunstancias. Podemos jugar a que conocemos a nuestro chico o chica en un hospital, donde uno es el enfermo y el otro es el médico o que somos policías y debemos detener y cachear a nuestra pareja. Mil y una vidas distintas que podréis interpretar e iniciar un contacto físico excitante por primera vez con esa persona que “acabamos de conocer”.

Por ello será muy recomendable y divertido sorprender con un disfraz erótico a nuestro compañero o compañera sentimental e interpretar juegos de rol. Esto tipos de disfraces son muy sexys y nos pueden ayudar a convertir una velada normal en una ocasión única muy especial. Así que si tienes un aniversario con tu pareja o es el cumpleaños de tu chico o chica, no lo pienses más prepárale un regalo tan original como excitante. Atrévete a salir de tu zona de confort y prueba cosas nuevas…explora mundos que creías inexistente que están ahí fuera esperándote.

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