Calefacción para dormir natural

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Calefacción para dormir natural
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Posición de las mantas para evitar la fuga de calor

Tras una avería en el sistema de la red eléctrica una fría noche de invierno, perdimos la posibilidad de mantener la habitación donde descansábamos, a una temperatura suficiente. Sin embargo y ante la urgencia de la situación, planteamos la posibilidad de usar el calor de nuestro propio cuerpo como un pequeño calefactor, y ¡sorpresa! funcionó.


El método es muy sencillo, solamente debemos evitar la fuga del calor que nuestro cuerpo emite, el cual es suficiente para evitar que nos congelemos una fría noche de invierno.

Debemos emplear una manta a modo de dosel, (es decir elevada), bien colocada sobre todo el largo de la cama. De este modo, todo el calor generado de manera natural por nuestro cuerpo, quedará retenido por más tiempo, en la cámara de aire que hemos creado entre la manta que usamos para taparnos y la que hemos utilizado como cobertor, hay que tener precaución de dejar entradas de aire.

Es justo en ese hueco de aire, donde nuestro calor corporal es capaz de calentarse y de ese modo proporcionarnos algunos grados más, antes de perderse de forma definitiva.

Si a ese cobertor, le aplicamos una manta térmica, "de las usadas por los servicios de emergencias", potenciaremos aún más la capacidad de retención del calor que de otro modo perderíamos.

Como veis, el pasar un poco menos frío en invierno es posible y económico, ya que una manta térmica cuesta entre 1 y 2 euros, y el resto de mantas son las que ya tenemos en casa.

Esperamos que este sencillo invento os ayude a tener un poco más de confort este invierno.

Usar cobertor al dormir usará nuestro calor corporal
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