Baby Blues-después del parto-

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Baby Blues-después del parto-
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Ocurre que durante 9 meses todo era aumento e incorporación, A medida que el bebé iba creciendo en tu vientre ibas sintiéndote más plena, más llena, más completa; y esta, precisamente es la palabra que puede, en parte, tener la clave, si bien no lo es para todo tipo de personalidades. Por regla general y por el sólo hecho de no existir un período de vida tan contradictorio como los días posteriores al nacimiento de tu bebé se te produce una suerte de desajuste. Por un lado todo es suave, rosado y risueño, vida pura, emociones a flor de piel y hasta un desborde de la emocionalidad. Por otro lado, una situación de repliegue corporal donde todo lo que había venido a “completar-te” se retira o se retiró: placenta, líquido amniótico, cordón umbilical, hormonas: tu bebé; dando paso a una soledad corporal desconocida e inquietante. Si antes del embarazo eras una mujer débil; con poca confianza en ti misma y tus capacidades; esa completud que parecía darte el embarazo era una suerte de ilusión óptica que te hacía creer que te habías transformado en una mujer completa y que ya nada te faltaba. Este re-encuentro a solas con tu barriga vacía te pone nuevamente frente a ti. Es muy factible que este “darte cuenta o al menos esta intuición de que algo ocurre” sea el disparador que empaña la felicidad que la maternidad implica con puntos de sutura, un cuerpo diferente y sueño. Tal vez esta tristeza conocida como depresión post parto sea el darte cuenta de tu verdadera dimensión y que no es el hijo quien ha venido a completarte ni a darte aquello que no tienes. Que con hijo o sin él los cambios y las mejorías sólo tú te las podrás procurar. Digamos que los síntomas que te acompañan en esta etapa: Desde el insomnio a la inapetencia, desde la irritabilidad hasta el aislamiento y desde la felicidad hasta el miedo a que te quiten a tu bebé son los acompañantes de esta complicada y ambivalente vivencia de amor y felicidad enormes con un gran vacío que deberás llenar de ti y una enorme decepción porque el niño no ha tapado tus carencias completándote. Esta situación puede tener un principio y un fin o ir a más;si sientes que el ir y venir de los sentimientos te sobrepasa,si no puedes con ellos y nadie puede acompañarte,es esperable que busques alguien que pueda contenerte en este momento para poner a tu desborde las palabras que te permitan reencontrar tu camino y regresar a cada uno a su sitio;en particular a tu bebé y a ti . Una mamá que llega al embarazo con gran claridad de si misma y acerca de su elección,una mujer que se puede hacer cargo de si misma ,que confía en sus capacidades y posibilidades tiene mucha menos probabilidad de vivir esta situación que también se conoce como Baby Blues. Tu profundo deseo y compromiso con cada etapa que inicias; tu autoestima y aceptación de ti misma,tu conocimiento de capacidades y limitaciones sin que las unas te vuelvan petulante ni las otras desvalida   son garantías vitales de mejor adaptación a cada etapa de tu vida sin necesidad de que ninguna te avasalle hasta el punto de invalidar momentos que deberían ser plenos e irrepetibles.


Etiquetas: psicología
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