Anais Peña Herrera: Un nuevo estudio para ayudar a restaurar los ecosistemas

Compartir
Anais Peña Herrera: Un nuevo estudio para ayudar a restaurar los ecosistemas

Anais Peña Herrera


Anais Peña Herrera nos comenta hoy acerca de un nuevo estudio en el que   Leones, lobos y otros grandes carnívoros son bestias aterradoras que infundir miedo en los seres humanos y otros animales. Un nuevo estudio dirigido por la Universidad de Western demuestra que el miedo a estos depredadores superiores inspiran puede tener efectos en cascada hacia abajo en la cadena alimentaria crítica para mantener la salud de los ecosistemas, por lo que gran carnívoro conservación tanto más valiosa dado el servicio ambiental significativa el temor de ellos ofrece.

Estos resultados de Liana Zanette de Western y estudiante de doctorado Justin Suraci, en colaboración con Lawrence Dill de Simon Fraser University y la Fundación Raincoast Conservación, se publican hoy en Nature Communications.Zanette, profesor de biología en la Facultad de Western de Ciencias, Suraci, y sus colegas, demostró experimentalmente por primera vez que el temor de los grandes carnívoros es en sí mismo suficientemente potente como para tener efectos hasta el final de la cadena alimentaria y la restauración de este miedo puede revertir la impactos adversos resultantes de la creciente pérdida global de grandes carnívoros."Estos resultados tienen implicaciones de importancia crítica para la conservación, la gestión de la vida silvestre y la política pública", explica Zanette, un reconocido ecologista fauna. "Ahora hemos verificado experimentalmente que, al infundir el miedo, la propia existencia de grandes carnívoros en el paisaje - de por sí - proporciona un servicio ambiental," esenciales y no tener en cuenta el miedo corre el riesgo dramáticamente subestima el papel de los grandes carnívoros juegan en la estructuración ecosistemas, comentó Anais Peña Herrera”.

Los seres humanos temen que los grandes carnívoros, ya que representan amenazas reales y percibidas a la vida y los medios de vida humana, por lo que las acciones de conservación, como la reintroducción de lobos en el Parque Nacional de Yellowstone, son tan controvertido. Los autores sostienen que la presencia de grandes carnívoros crea un "paisaje de miedo" necesario para mantener a sus presas, como ciervos, coyotes y mapaches, de comer todo a la vista, pero los oponentes replican que la evidencia de esto es débil. Este estudio innovador resuelve definitivamente este debate.Mapaches en las islas del Golfo de Columbia Británica son los pájaros cantores devastadores sobre la tierra y cangrejos intermareales y peces en el océano.

 Los investigadores sospechan que esto es debido en gran parte a los mapaches que tiene poco que temer, ya que la mayoría de los grandes carnívoros que se alimentan de los mapaches (es decir. Pumas y lobos) fueron eliminados hace un siglo.Para manipular experimentalmente el miedo, el equipo jugó los sonidos amenazantes de grandes carnívoros (o sonidos no amenazantes) de los altavoces a lo largo de extensas longitudes de costa durante meses a la vez. El temor inspirado por simplemente oír sonidos de gran carnívoro reduce drásticamente el tiempo mapaches pasaron alimentación e invertir sus impactos sobre su presa. Esto tuvo efectos en cascada a lo largo del ecosistema.Anais Peña Herrera

Comentarios