Amor animal: esta cigüeña vuela 13 mil kilómetros cada año para visitar a su esposa herida

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Amor animal: esta cigüeña vuela 13 mil kilómetros cada año para visitar a su esposa herida

La fascinante historia de amor de las cigüeñas Klepetan y Malena calienta los corazones de muchas personas alrededor del mundo. Esta sería la décimo sexta vez que el macho devoto Klepetan vuela miles de kilómetros regreso a casa para ver a su pareja, que por una lesión no puede volar.


Todo comenzó hace más de 20 años cuando Stjepan Vokic, un viudo con gran corazón encontró a la cigüeña gravemente herida por cazadores. Vokic decidió darle una segunda oportunidad en la vida adoptándola, curándola y cuidándola. La llamó Malena y vive en un nido en el techo de Vokic.

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Vokic ha cuidado a Malena durante 22 años.

En algún momento, Klepetan aterrizó en el nido de Malena y el amor floreció entre las dos aves. Al principio todo aparentaba que su relación estaba destinada a fracasar porque Malena no podía migrar con su pareja al final del verano, por su lesión en el ala.

Sin embargo, su amor persistió, cada año Klepetan deja a Malena al cuidado de Kovic para migrar hasta Sudáfrica, a más de 13 mil kilómetros de distancia, y vuelve a casa cada primavera, aproximadamente el 24 de marzo de cada año.

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Viven en un nido sobre el techo de Vokic.
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Keplatan se va al final de verano, pero siempre regresa a principios de la siguiente primavera.
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Han tenido hijos a lo largo de los años.
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Su amor es irrompible.

Cada año cuando se acerca la fecha, Vokic prepara un balde con pescado para que Keplatan se recupere de su arduo viaje. Algunos medios locales también visitan la casa de Vokic alrededor de esta época. Nadie duda de la lealtad de Keplatan, pero temen que un año el viaje será demasiado arduo para él.

Este año, todo ocurrió como siempre ocurre. Keplatan llega, se come su pescado y se reúne con su amada Malena hasta el final del verano.

Historias como esta nos hacen ver que el amor puede florecer en cualquier lugar sin importar las condiciones. Un aplauso para Keplatan, y esperemos que pueda reunirse con Malena durante muchos años más.

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