Alimentación especial: Marco normativo II

Compartir
Alimentación especial: Marco normativo II

 Además de la normativa general, los productos de alimentación especial están legislados por unas normas específicas, las cuales son:


 -         Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y los preparados de continuación, modificado por el Real Decreto 165/2014.
-         Real Decreto 490/1998, de 27 de marzo, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad, modificado por el Real Decreto 480/2004.
-         Real Decreto 1091/2000, de 9 de junio, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales, modificado por O. SCO (1730/2008). En este documento se establecen los requisitos de composición y etiquetado que deben cumplir los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales, pudiendo estos en tres tipos:
 o   Alimentos completos con una formulación en nutrientes normal que, si se consumen de acuerdo con las instrucciones de los fabricantes, pueden constituir la única fuente de alimento para las personas a las que van destinados.
o   Alimentos completos con una formulación en nutrientes específica adaptada para determinadas enfermedades, trastornos o afecciones que, si se consumen de acuerdo con las instrucciones de los fabricantes, pueden constituir la única fuente de alimento para las personas a las que van destinados.
o   Alimentos incompletos con una formulación normal o una formulación de nutrientes específica adaptada para determinadas enfermedades, trastornos o afecciones, que no son adecuados para servir de alimento exclusivo.
-         Real Decreto 1430/1997,de 15 de septiembre, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los productos alimenticios destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso, modificado por el Real Decreto 868/2008. Los productos de alimentación especial procedentes de países terceros deberán cumplir para su comercialización en España los requisitos establecidos mediante la legislación técnico sanitaria correspondiente para cada clase de producto concreto.

*Elaboración y composición.


En cuanto a los preparados para lactantes y preparados de continuación se establecen las siguientes prohibiciones y limitaciones: Sólo podrán comercializarse los preparados para lactantes y los preparados de continuación que sean conformes a lo dispuesto en el Real Decreto 867/2008.

Ningún otro producto, que no sea un preparado para lactantes, podrá comercializarse ni presentarse como adecuado para satisfacer por sí mismo las necesidades nutricionales de los lactantes sanos, durante los primeros meses de vida hasta la introducción de una alimentación complementaria apropiada. Además, los preparados para lactantes y preparados de continuación sólo podrán ser comercializados si se ajustan a las definiciones y normas establecidas en esta reglamentación.

Para su elaboración sólo podrán utilizarse determinadas sustancias (indicadas en el Anexo III de dicho Real Decreto con el fin de satisfacer las necesidades nutricionales especiales. Además, no pueden contener sustancias en cantidades tal que pongan en peligro la salud de los lactantes y niños de corta edad. La preparación del producto listo para el consumo sólo deberá requerir, en su caso, la adición de agua, tampoco se permite que desfavorezca la lactancia materna, así como incluir imágenes de niños u otras imágenes que permitan una idealización del producto, no obstante si se permiten imágenes ilustrativas en cuanto a la forma de preparación. Asimismo, se prohíbe la entrega de obsequios para ganar compradores. También se establecen una serie de limitaciones en cuanto a los plaguicidas en este tipo de alimentos; no pueden contener cantidades superiores a 0.01mg/Kg de residuo de plaguicidas en el producto listo para el consumo y para determinar la presencia de dichos productos se tienen que usar métodos normalizados, quedando también prohibido el uso de determinados plaguicidas en productos agrícolas destinados a la elaboración de los preparados para lactantes y de continuación; estos están indicados en el Anexo VIII del Real Decreto mencionado con anterioridad.

Las condiciones de elaboración y de composición para los preparados para lactantes y de continuación vienen indicadas en los Anexos II y III del anterior Real Decreto. En dichos anexos se indican las cantidades de energía, proteínas, vitaminas, hidratos de carbono y grasas, que deben de tener como mínimo o como máximo por cada 100 ml o g de producto, así como las sustancias que se pueden adicionar.

Los alimentos elaborados a base de cereales y los alimentos infantiles no podrán contener ninguna sustancia en cantidad tal que ponga en peligro la salud de los lactantes y los niños de corta edad y se elaborarán con ingredientes que hayan sido verificados como adecuados para la alimentación especial de los lactantes y niños de corta edad mediante datos científicos. Además, a estos alimentos sólo le podrán ser añadidas una serie de sustancias nutritivas concretas (descritas en el Anexo IV del Real Decreto 490/1998 y deberán cumplir con unos criterios de composición básicos (descritos en los Anexos I y II del Real Decreto 490/1998). Por otro lado, en los productos agrícolas destinados a la elaboración de alimentos a base de cereales y alimentos infantiles sólo se podrán utilizar una serie de plaguicidas concretos (mencionados en el Anexo VII del Real Decreto 480/2004). No obstante, se considerará que no se han utilizado los plaguicidas enumerados si «sus residuos no superan el nivel de 0,003 mg/kg de producto listo para el consumo o reconstituido conforme a las instrucciones del fabricante».

En cuanto, a los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales su formulación se basará en datos científicos que verifiquen que estos alimentos satisfarán las necesidades nutricionales de las personas a las que vayan destinadas. Igualmente deberán cumplir con unos criterios de composición básicos (especificados en el Anexo del Real Decreto 1091/2000).

En lo referente a alimentos destinados a regímenes especiales para la reducción de peso, los criterios de composición básicos vienen descritos en el Anexo I del Real Decreto 1430/1997.

*Etiquetado, presentación y publicidad.


Para los preparados para lactantes y los de continuación hay una serie de menciones que son comunes, las cuales son: Que ambos productos cumplan con lo establecido en la normativa general de información al consumidor, la cual se recoge en el Reglamento (UE) nº 1169/2011. Además de indicar el valor energético expresado en Kilojulios (kJ) y Kilocalorías (kcal) y el contenido en proteínas, hidratos de carbono y grasas, expresados en forma numérica, por cada 100 ml del producto listo para el consumo. La cantidad media de cada sustancia mineral y de cada vitamina mencionada en el Anexo I y en el Anexo II del Real Decreto 867/2008; cuando proceda se deberá de indicar las cantidades de colina, inositol y carnitina, expresada en forma numérica por cada 100 ml del producto listo para el consumo.

En cuanto al formato del etiquetado este deberá estar diseñado de forma que proporcione la información necesaria sobre el uso adecuado de los productos, sin menospreciar la lactancia materna, quedando prohibida la utilización de los términos «humanizado», «maternizado», «adaptado» u otros similares, se debe también de indicar las instrucciones relativas a la correcta preparación, almacenamiento y la eliminación del producto y una advertencia sobre los riesgos para la salud que resultan de una preparación y un almacenamiento inadecuados. Es necesario que tanto en los preparados para lactantes como en los preparados de continuación, se muestre una información más específica para cada tipo de alimento:

-         Etiquetado específico para los preparados para lactantes: o   Denominación: «preparado para lactantes» («leche para lactantes» si la única fuente proteíca es la leche de vaca).  o   Indicación para los destinatarios: «Adecuado para alimentación especial de lactantes cuando no son amamantados».
 o   Indicar las necesidades de hierro en niños menores de 4 meses si los preparados no están enriquecidos con hierro.
o   Indicar la superioridad de la lactancia materna y recomendación del uso de estos preparados por consejo profesional.
-         Etiquetado específico para los preparados de continuación: o   Denominación: «preparado de continuación» («leche de continuación» si la única fuente proteíca es la leche de vaca). o   Indicación para los destinatarios: «adecuado únicamente para niños mayores de 4 meses, con dieta diversificada», «no debe de utilizarse como sustitutivo de la leche materna durante los primeros cuatro meses».

 Según lo establecido en el Real Decreto 867/2008, la publicidad de los preparados para lactantes se limitará a las publicaciones especializadas en la asistencia infantil y a las publicaciones científicas. En el caso de realizar anuncios, estos solamente podrán contener información de carácter científico y dicha información en ningún caso podrá dar a entender que este tipo de alimentación es igual o superior a la materna. Queda prohibido hacer publicidad de ello en los puntos de venta, así como proporcionar muestras, ni tampoco se permite que los distribuidores faciliten el producto con un precio por debajo del precio de coste, ni dar obsequios de promoción.

El etiquetado de los alimentos elaborados a base de cereales y de los alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad y también de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales de deberá cumplir lo dispuesto en el Reglamento 1169/2011. Además, deberán especificarse una serie de datos:

o   La edad a partir de la cual podrá consumirse el producto, siendo la edad mínima cuatro meses para cualquier producto. o   La presencia o ausencia de gluten en caso de que la edad indicada para el consumo del producto sea inferior a seis meses.
o   El valor energético disponible expresado en kJ y kcal y el contenido en proteínas, hidratos de carbono y lípidos, expresados en forma numérica, por cada 100 g ó 100 ml del producto en su forma de comercialización y, cuando proceda, por la cantidad de producto propuesta para el consumo.
 o   La cantidad media de cada uno de los minerales y vitaminas básicos expresada en forma numérica por cada 100 g ó 100 ml del producto en su forma de comercialización y, cuando proceda, por la cantidad de producto propuesta para el consumo. Para mayor detalle, si se desea, podrán figurar los valores medios del resto de sustancias nutritivas que contenga el producto de la misma forma.
o   Si fuera necesario, las instrucciones sobre la correcta preparación del producto.

En el etiquetado de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales deberán figurar los siguientes datos:
o   La denominación de venta, que será «Alimento dietético para usos médicos especiales».
o   La lista de ingredientes.
o   La cantidad neta.
o   La fecha de duración mínima o la fecha de caducidad.
o   Las condiciones especiales de conservación y utilización.
o   El nombre o la razón social y la dirección del fabricante o del envasador o de un vendedor establecido en la Unión Europea.
o   El lugar de origen o de procedencia.
o   El valor energético disponible expresado en kJ y en Kcal y el contenido en proteínas, hidratos de carbono y grasas, expresado en cifras, por 100 g o por 100 ml del producto ofrecido para la venta y, en su caso, por 100 g o 100 ml del producto listo para el consumo según las instrucciones del fabricante. Esta información podrá, asimismo, facilitarse por dosis cuantificada en la etiqueta o por porción, siempre y cuando se especifique el número de porciones contenidas en su interior.
o   La cantidad media presente en el producto de cada sustancia mineral y de cada vitamina mencionada en el anexo, expresada en cifras por 100 g o por 100 ml del producto ofrecido para la venta y, en su caso, por 100 g o 100 ml del producto listo para el consumo, según las instrucciones del fabricante. Esta información podrá, asimismo, facilitarse por dosis cuantificada en la etiqueta o por porción, siempre y cuando se especifique el número de porciones contenidas en su interior.
o   El contenido de proteínas, hidratos de carbono, grasas u otros nutrientes y sus componentes cuya declaración sea necesaria para usar el producto apropiadamente en la forma prevista, expresado en cifras por 100 g o por 100 ml del producto ofrecido para la venta y, en su caso, por 100 g o 100 ml del producto listo para el consumo, según las instrucciones del fabricante. Esta información podrá, facilitarse por dosis cuantificada en la etiqueta o por porción, siempre y cuando se especifique el número de porciones contenidas en su interior.
o   Información sobre la osmolalidad o la osmolaridad del producto, según proceda.
o   Información sobre el origen y la naturaleza de las proteínas y de los hidrolizados proteicos contenidos en el producto.

Igualmente se han de especificar las enfermedades, trastornos o afecciones para las que vaya destinado completando la siguiente frase «Para el tratamiento dietético de...», así como la descripción de las propiedades que justifiquen la utilidad del producto para los fines para los que fue concebido. Además, se deben mencionar las instrucciones adecuadas de preparación, uso y almacenamiento del producto tras la apertura del envase, según proceda. En caso de que fuera necesario, se añadirá una lista de precauciones y contraindicaciones, y una advertencia sobre si la administración debe ser exclusivamente digestiva. Además obligatoriamente deberán figurar una serie de declaraciones precedidas por las palabras «aviso importante» en las que se indique si el producto debe utilizarse bajo supervisión médica y si es adecuado para ser consumido como única fuente de alimento, así como en caso de que procediera, si el producto puede perjudicar a la salud de personas no afectadas por las enfermedades, trastornos o afecciones para los que vaya destinado y si va destinado a un grupo de edad específico.

La publicidad de los alimentos destinados a usos médicos especiales está prohibida, salvo para informar a los profesionales sanitarios, y en todo caso tendrán una índole científica.

En cuanto al etiquetado para los productos dietéticos para regímenes especiales, los productos se comercializarán bajo las siguientes denominaciones:

o   «Sustitutivo de la dieta completa para control del peso», para aquellos productos destinados a sustituir la dieta diaria completa.
o   «Sustitutivos de una comida para control del peso», para aquellos productos destinados a sustituir una o varias comidas de la dieta diaria.

En el etiquetado de estos productos deberán figurar obligatoriamente las siguientes indicaciones:

o   El valor energético disponible expresado en kJ y kcal y el contenido de proteínas, hidratos de carbono y grasas, expresado numéricamente por una cantidad determinada del producto tal como se propone para su consumo.
o   La cantidad media de cada mineral y de cada vitamina, expresada numéricamente por una cantidad determinada del producto tal como se propone para su consumo; siendo estas indicadas en el Anexo I del Real Decreto 1430/1997.En cuanto a los productos sustitutivos de una o varias comidas de la dieta diaria, deberán, además, expresar la información sobre estas vitaminas y minerales, en porcentaje de los valores definidos en el Anexo del Real Decreto 930/1992.

 o   En caso necesario, las instrucciones para la correcta utilización del producto y una indicación relativa a la importancia de ajustarse a dichas instrucciones.
o Una mención expresa de que el producto puede tener un efecto laxante cuando se ingieran más de 20 gramos de polioles al día.
o   Indicar que se necesita una ingesta adecuada de líquidos.
o   Los productos sustitutivos de la dieta diaria completa, además:
§ Indicarán que el producto proporciona cantidades adecuadas de todos los nutrientes esenciales para un día.
§ Indicarán que el producto no debe consumirse durante más de tres semanas sin consejo médico. El Real Decreto 1430/1997 establece que los productos alimenticios destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso no contendrán ninguna referencia al ritmo o a la magnitud de la pérdida de peso que puede conllevar su consumo y que aquellos casos en los que un producto destinado a sustituir la dieta diaria completa esté formado por varias unidades, éstas se presentarán en un único envase para su venta.


Fuente:
ORDEN SCO/1730/2008, de 6 de junio, por la que se modifica el anexo del Real Decreto 1091/2000, de 9 de junio, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. («BOE» núm. 147, de 18 de junio de 2008, páginas 27608 a 27608).
Real Decreto 930/1992, de 17 de julio, por el que se aprueba la norma de etiquetado sobre propiedades nutritivas de los productos alimenticios. («BOE» núm. 187, de 5 de agosto de 1992, páginas 27381 a 27383).
Real Decreto 1430/1997, de 15 de septiembre, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los productos alimenticios destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso. («BOE» núm. 229, de 24 de septiembre de 1997, páginas 27947 a 27950).
Real Decreto 490/1998, de 27 de marzo, por el que se aprueba la Reglamentación Técnico-Sanitaria específica de los Alimentos Elaborados a Base de Cereales y Alimentos Infantiles para Lactantes y Niños de Corta Edad. («BOE» núm. 83, de 7 de abril de 1998, páginas 11638 a 11643).
Real Decreto 1091/2000, de 9 de junio, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos dietéticos destinados a usos médicos especiales. («BOE» núm. 139, de 10 de junio de 2000, páginas 20732 a 20736).
Real Decreto 480/2004, de 26 de marzo, por el que se modifica el Real Decreto 490/1998, de 27 de marzo, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria específica de los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad. («BOE» núm. 80, de 2 de abril de 2004, páginas 14049 a 14050).
 Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. («BOE» núm. 131, de 30 de mayo de 2008, páginas 25121 a 25137).
Real Decreto 868/2008, de 23 de mayo, por el que se modifica el Real Decreto 1430/1997, de 15 de septiembre, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los productos destinados a ser utilizados en dietas de bajo valor energético para reducción de peso. («BOE» núm. 131, de 30 de mayo de 2008, páginas 25138 a 25138).
Real Decreto 165/2014, de 14 de marzo, por el que se modifica el Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. («BOE» núm. 64, de 15 de marzo de 2014, páginas 23266 a 23269).
Reglamento (UE) nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y por el que se modifican los Reglamentos (CE) nº 1924/2006 y (CE) nº 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, la Directiva 2000/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, las Directivas 2002/67/CE, y 2008/5/CE de la Comisión, y el Reglamento (CE) nº 608/2004 de la Comisión. («DOUE» núm. 304, de 22 de noviembre de 2011, páginas 18 a 63).

Etiquetas: alimentacion, leyes
Comentarios