Algunos arcoíris no tienen todos los colores que esperamos

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Algunos arcoíris no tienen todos los colores que esperamos
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Autor: Sarah Zielinski Fecha: 2015-12-23


Al amanecer y el ocaso, solo RAAm se presenta a trabajar en el arcoíris, porque V y AIVi ni siquiera se asoman para los primeros y últimos espectáculos de color celestiales. Parece que los arcoíris son mucho más complejos de lo que sugiere la sencilla nemotecnia de colores que aprendimos en la infancia.Inspirado en el arcoíris de arcoíris, el científico atmosférico Jean Ricard ha creado un nuevo esquema para clasificar los arcoíris, el cual presentó el viernes 18 de diciembre durante el congreso de la Unión Geofísica Estadounidense.Aunque crear semejante sistema podría parecer un esfuerzo frívolo, puede ayudar a que muchas personas vean más allá de lo que observan, y además, “cuestiona lo que sabemos de los arcoíris”, dijo Ricard, del Centro Nacional para la Investigación Meteorológica de Francia, durante una conferencia de prensa, el 17 de diciembre.Todos los arcoírisDibuja un arcoíris, y seguramente trazarás líneas rojas, anaranjadas, amarillas, verdes, azules y violetas. Tal vez incluirás el índigo, aunque algunos científicos no lo consideran un “sabor” de arcoíris.Sin embargo, los arcoíris pueden complicarse mucho, y muy fácilmente. Por ejemplo, puede aparecer un segundo arco más tenue por arriba del primero –creando lo que se conoce como un “arcoíris doble”-, pero con los colores en el orden invertido. También puede haber una banda oscura entre los arcos, e incluso formarse unos bordes brillantes en la parte superior e inferior de las bandas, los cuales reciben el nombre de arcos supernumerarios.Por otra parte, algunos arcoíris carecen de todas estas características y además, les faltan colores.Desde la década de 1950, la clasificación de los arcoíris se ha basado en el tamaño de las gotas de lluvia que los producen. Cuanto más grandes las gotas, más intensos los colores.Otro intento propone organizarlos por la altura del sol en el horizonte. A unos 70 grados, el arcoíris está dominado por tonos azules y verdes. Más cerca del horizonte, se imponen los rojos y amarillos.



“Al amanecer o en el ocaso, el color del sol y la intensidad de la luz entrante cambian drásticamente”, dijo Ricard. Cuando el sol está muy abajo en el horizonte, los rayos de luz deben cruzar una mayor cantidad de atmósfera terrestre. “El rojo logra pasar”, explicó. “Las otras longitudes de onda se pierden por completo”.Atrapar los arcoírisPara capturar esta diversidad de arcoíris, Ricard y sus colegas reunieron cientos de fotografías de arcoíris y las separaron en 12 categorías basadas en la visibilidad de los seis colores, la intensidad de la banda oscura, y la presencia de bandas supernumerarias. Por ejemplo, un tipo carece de la banda verde, a otro le faltan las bandas azul y violeta, y un tercer tipo solo tiene rojo y azul.El sistema es tan sencillo que casi cualquiera podría ver una foto de un arcoíris, ponerla en una categoría, y entender lo que sucede, afirmó Ricard. Por ejemplo, un arcoíris rojo brumoso solo ocurriría cerca del amanecer o el ocaso, y estaría creado por gotas de lluvia diminutas.“La gente sigue fascinada con los avistamientos de arcoíris, y muchas veces me piden que interprete sus fotos de arcoíris”, dijo Raymond Lee, meteorólogo de la Academia Naval de Estados Unidos en Annapolis, Maryland. “Por ello, cualquier principio científico aceptado que permita explicar cómo varían los colores de los arcoíris, es una gran ventaja”.El estudio de los arcoíris también podría contribuir a la búsqueda de vida extraterrestre. Ricard señaló que, si detectaran arcoíris o glorias (arcoíris que pueden observarse alrededor de las sombras de aviones) en exoplanetas, eso podría señalar que contienen agua, e incluso vida.


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