7 hábitos de las personas emocionalmente inteligentes

Seguro has escuchado muchas veces el término “inteligencia emocional”. Se refiere a la capacidad de las personas para identificar y manejar las emociones propias y las de los demás.

Así como muchos científicos pueden reconocer propiedades matemáticas o descubrir grandes teorías, las personas emocionalmente inteligentes pueden hacer lo mismo para identificar y gestionar emociones.

Para alcanzar o mejorar la inteligencia emocional, es importante tener una serie de hábitos. Estos son algunos de los más importantes, y sin duda te ayudarán a estar más en contacto con tus emociones.

Prestar atención a lo que sientes

A esta cualidad se le conoce como “autoconciencia” y es una habilidad esencial para alcanzar la inteligencia emocional. Se trata de la capacidad de reconocer los estados de ánimo, emociones y sentimientos propios. Además, entienden cómo nuestros estados de ánimo influyen y emociones (positivas o negativas) influyen en las demás personas.

Entender los sentimientos de las demás personas

La empatía es uno de los elementos más importantes de la inteligencia emocional. Es la capacidad de comprender las emociones de otras personas y nos puede ayudar a navegar correctamente las interacciones con las demás personas. Cuando “nos ponemos en los zapatos del otro” y entendemos sus sentimientos, tenemos una mejor idea de cómo responder.

Regular nuestras emociones

La autoconciencia es importante, pero a menos que seamos capaces de “autorregularnos”, no alcanzaremos la inteligencia emocional. La autorregulación es la capacidad de gestionar nuestras emociones y usar este conocimiento para tomar decisiones. Por eso, las personas emocionalmente inteligentes piensan, antes de actuar, sobre sus sentimientos. Esto no quiere decir que sus emociones las controlan, sino que están en contacto directo con ellas, cada día.

Estar motivado

Las personas emocionalmente inteligentes tienen claros sus objetivos y saben que alcanzarlos en muchas ocasiones implica hacer cambios difíciles pero necesarios. Es decir, son capaces de manejar sus comportamientos y sentimientos con el fin de lograr el éxito a largo plazo.

Desarrollar habilidades sociales

Las personas emocionalmente inteligentes tienen muy buenas habilidades sociales, algo que puede en gran parte se debe a su capacidad para estar en sintonía con sus emociones y las de los demás. Saben cómo tratar a la gente de forma efectiva y entablar relaciones sociales saludables.

Hablar de nuestros sentimientos con los demás

Muchas personas esconden sus sentimientos de los demás por vergüenza, porque no se sienten cómodos expresándolos o porque no son capaces de identificarlos adecuadamente. Las personas emocionalmente inteligentes entienden sus sentimientos y saben cómo expresarlos correctamente con los demás.

Aprender a identificar las causas de nuestras emociones

Puede parecer algo sencillo, pero la vida emocional es algo muy complicado y aprender a identificar el origen de lo que sentimos puede ser mucho más difícil de lo que aparenta al principio.

Por eso las personas emocionalmente inteligentes son capaces de vivir una situación e identificar correctamente la verdadera fuente de sus sentimientos. Es decir, son capaces de localizar de dónde vienen sus emociones y gestionarlas adecuadamente.

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