5 consejos para hacerte con la mejor mochila portabebés

Compartir
5 consejos para hacerte con la mejor mochila portabebés

Mochilas24.es" alt="" />

  Las mochilas portabebés gozan cada día de mayor aceptación. No en vano, poder salir a la calle con tu retoño sin tener que cargar necesariamente con el aparatoso carrito, supone un alivio para muchos papás. Estos complementos no son nuevos, ya que vienen utilizándose desde hace muchos años, más que nada en zonas rurales o de montaña.


A día de hoy, con el auge que ha experimentado el porteo, muchos padres se deciden a buscar una mochila portabebés para utilizar a diario, en cualquier pueblo o ciudad, que resulte tan cómoda para ellos como para su pequeñín. Así las cosas, en una correcta elección está la clave para que te hagas con la mejor mochila portabebés:

  1. Elige siempre un modelo ergonómico.

Partiendo de la base de que estas mochilas constituyen la manera más práctica de transportar a tu bebé, sobre todo en el caso de que tenga reflujo, a lo que tienes que estar atento es a que se trate de un modelo ergonómico, que no precise del aprendizaje de ninguna técnica específica de uso por parte de los padres y en la que los bebés adquieren con facilidad la posición “ranita” que en ellas se recomienda. Si te estás preguntando por su principal virtud, la respuesta es sencilla pues su éxito se basa en respetar la fisiología del bebé, resultando a la vez confortable tanto para él como para sus padres.

  1. Distingue si se trata de una mochila ergonómica o de una “colgona”.

En las mochilas ergonómicas:

  • - Se le proporciona al bebé un asiento amplio y cómodo, yendo sujeto desde la corva de las rodillas y con el culete recogido
  • - Sus piernas se colocan en forma de M o posición de ranita, promoviendo el buen desarrollo de la cadera
  • - Su espalda adopta forma de C, que es su posición natural
  • - Se tiene la posibilidad de sujetar la cabeza del bebé
  • - El bebé va pegado al porteador, sintiéndose protegido en todo momento
  • - El peso se reparte entre la cadera, los hombros y la espalda del porteador, lo que permite portear niños de hasta 20 kilos de peso

  1. Precisa para qué la vas a usar.

No es lo mismo portear ocasionalmente, por ejemplo los fines de semana cuando salís al monte, que hacerlo a diario y durante bastantes horas. En el primero de los casos te bastará con una versión económica y ligera, que puedas almacenar en un pequeño espacio y sacar únicamente cuando te sea necesario. En el segundo deberá tratarse de una mochila versátil y muy cómoda, que se ajuste a todas y cada una de tus necesidades.

  1. Presta atención a la edad de tu bebé.

Tampoco es lo mismo utilizar este tipo de mochilas desde el nacimiento de tu bebé que comenzar a hacerlo cuando cuente con varios meses y ya sea capaz de mantenerse sentado. En el primero de los casos puedes optar por un modelo de mochila portabebés de los que están diseñados para usarse desde el primer día de un modo saludable. En el segundo tu bebé requerirá un modelo con panel sin reducir que admita la envergadura que va adoptando.

  1. Que cuente con el mayor número de detalles posible.

Si bien es cierto que las mochilas portabebés ergonómicas suelen venir bastante bien equipadas, algunas están provistas de más detalles que otras. Por este motivo, es conveniente comprobar que incluya dos bolsillos con cremallera, la posibilidad de quitar la capucha y trabillas en los hombros para sujetar el bolso, a fin de que resulte ideal tanto para el porteador como para el pequeño.

Comentarios