10 formas de que el dinero rinda más sin gastar menos

Compartir
10 formas de que el dinero rinda más sin gastar menos

Muchas veces creemos que la solución para mejorar nuestra economía pasa por ganar más. Un aumento, un cambio de trabajo.


Tenemos esa sensación eterna: “¡Ay! Si tan sólo ganara tanto más de lo que gano ahora, todos mis problemas se acabarían”. Sin embargo, eso posiblemente es una falacia, pues si no sabes manejar bien el dinero, no importa cuánto ganes; nunca te alcanzará.

[También te puede interesar leer: Pon en práctica estas 7 técnicas y atraerás el dinero a tu vida]

Por eso, estos consejos pueden hacer que tu dinero rinda mucho más.


Usar el dinero para que rinda

1. Lo primero es la información

Si no sabes cuánto dinero tienes, no puedes hacerlo rendir. Si no sabes en qué gastas, no podrás ahorrar.

Lo primero que debes hacer si quieres que tu economía personal se estabilice es sacar cuentas: cuánto dinero ingresa, y cuánto necesitas como mínimo para vivir, y en qué gastas el resto del dinero.

Sólo a partir de allí podrás comenzar a planificar tus finanzas de forma eficaz.

2. Un presupuesto mes a mes

Una vez que conoces las normas generales de tu economía, debes tener en cuenta que no todos los meses esta funciona igual.

Para todo el mundo, hay meses más costosos y otros más tranquilos. Las variaciones pueden deberse a muchas cosas: vaciones, eventos sociales, compras fundamentales, visitas al médico, etc.

Por eso, más allá del presupuesto general, es importante que mes a mes tengas la capacidad de proyectar. Es decir, sentarte los primeros días y pensar cómo será ese mes, qué gastos importantes tienes previstos, y cómo vas a afrontarlos (a qué le destinarás más dinero y a qué menos, por ejemplo).

3. Toma el ahorro como parte del presupuesto

Una de las equivocaciones que cometemos más a menudo es dejar el ahorro para el final del mes: se ahorra lo que sobra.

El problema con ello es que es muy difícil tener una mentalidad ahorrativa y quizá no sobre nada a fin de mes. En cambio, es una buena idea contemplar el ahorro como parte de los “gastos” mensuales (aunque es, claro, una inversión).

Al comenzar el mes, lo primero que deberías hacer es pagarte a ti mismo. Puedes destinar un 10% de tu ingreso a una caja de ahorro, por ejemplo. Así, ese dinero “ya no estará ahí para ti”, y no lo gastarás. De esta manera lograrás ahorrar mucho dinero en poco tiempo.

Usar el dinero para que rinda

4. Sé realista con tus gastos

Cuando armes tu presupuesto, ya sea general o mensual, ten en cuenta realmente las cosas en las que vas a gastar dinero. Si amas salir a tomar una copa después de la oficina con tus amigos, inclúyelo en el presupuesto.

Puede que no sea algo de primera necesidad, pero es algo en lo que de todos modos gastarás. Lo mismo si eres de los que aman comprar ropa, o si te gusta cocinar con productos de primera.

Sea cual sea tu prioridad, asúmela e inclúyela en el presupuesto. Negar las cosas en las que gastas dinero no te ayudará a dejar de hacerlo.

5. Sé honesto contigo mismo

En la misma dirección que lo anterior, es importante que cambies la perspectiva. Es que muchas veces gastamos el dinero por cuestiones que no tienen que ver con nuestros intereses, sino por presiones externas o psicológicas.

Ahora que ya sabes en qué te gusta gastar el dinero y qué es lo que no te importa tanto, no debería preocuparte si no tienes dinero para lo que te importa poco. No te obligues a gastar en cosas que no te gustan.

Cuando alguien te diga “¿Cómo es que no te alcanza el dinero para hacer tal cosa?” tú simplemente contesta: “Es que la estoy guardando para tal otra, que me interesa más”.

[También te puede interesar leer: 5 pasos para atraer abundancia económica a tu vida]

6. Paga tus deudas

El exceso de deudas es un lastre que te impedirá fijar objetivos personales claros y de hecho puede limitar tu independencia a la hora de tomar decisiones.

Claro que hay ocasiones en las que tomar una deuda es imprescindible, sobre todo si necesitas con urgencia hacer una gran inversión. Pero lo primero que tienes que tener en cuenta (y aunque parece obvio no todos lo hacen) es que debes calcular que la cuota mensual sea pagable.

Ya has hecho una planificación general y mensual. ¿Estás seguro que puedes afrontar esa deuda, todos los meses que están estipulados? Recuerda siempre que la economía varía mes a mes.

Puedes empezar a eliminar tus deudas empezando por la más pequeña hacia la más grande, eligiendo sacar primero la que te genera mayor estrés, o la que tiene peores intereses. Sea como sea: elimina las deudas.

Usar el dinero para que rinda

7. El dinero pequeño también suma

El cambio o dinero chico muchas veces es tomado como “dinero perdido” y por lo tanto, se termina gastando en tonterías.

Inaugura una lata, chancho, o cualquier recipiente de ahorro y, en vez de gastarlo en cualquier cosa, guarda ahí el “dinero chico”. Haz el experimento durante un mes y guarda todo el cambio que te llegue a las manos.

¿Cuánto dinero logras ahorrar a fin de mes? ¿Sentiste que te faltó ese dinero? Si la respuesta a esta última pregunta es NO (y seguramente lo será) ya tienes ahí una forma sencilla de ahorrar.

8. No menosprecies pequeños trabajos

Hoy en día el mundo está lleno de oportunidades para aquellos que quieren hacer un poco de dinero extra. Rentar una habitación de tu casa por Airbnb, participar en Uber, contestar encuestas por internet….

Como esas, hay millones de posibilidades. No desprecies un pequeño trabajo por el simple hecho de que “es raro”, o no te gusta. Pon en la balanza costo-beneficio, y quizá puedas terminar el mes con más dinero del que pensabas.

9. Evita el pago mínimo de la tarjeta

Puede que en un momento particular decidas recurrir a esa herramienta, pero siempre debes intentar evitar el pago mínimo de la tarjeta. Es que es muy fácil caer en la tentación, pero luego, entras en una rueda de deuda de la que es muy difícil salir.

Al final, puedes pasarte años y años pagando viejas deudas que ya ni siquiera recuerdas de dónde salieron.

Debes entender el pago mínimo como el último recurso, y nunca como una constante.

10. Sé realista con respecto a tu situación económica

Vamos, que si ganas 100 no podrás tener un presupuesto de 300. A veces la peor enfermedad de nuestra economía es no asumir cuál es nuestra realidad financiera.

Por ello aparecen las deudas impagables, los pagos mínimos de la tarjeta, los gastos innecesarios y demás cuestiones mencionada.

Asume quién eres, cuánto dinero posees, y, ante todo, ponte orgulloso de eso. No tienes nada que aparentar: eres lo que eres, disfrútalo.

Fuentes:
Comentarios