Apio (nombre científico: Apium graveolens)



Propiedades:  diurético, antioxidante  y  antiinflamatorio. Al ser diurético es una ayuda en caso de piedras en el riñó, infecciones urinarias, y además facilita la expulsión del ácido úrico.  Por el mismo motivo, ayuda en casos de artritis o reumas.  También depura la sangre y su bajo valor calórico le hace un ingrediente interesante como coadyuvante del peso y de la diabetes.  Contiene triptófano, un aminoácido que interviene en la creación de serotonina.  Favorece la creación de saliva facilitando la digestión de los alimentos. Tiene propiedades antibacterianas. Su riqueza en vitaminas del grupo b, le hace un aliado para mantener sano el pelo y las uñas y la piel. Mejora los niveles de colesterol, ayuda a mejorar la circulación así como la digestión y el meteorismo (gases). Su infusión es relajante. La consecuencia de depurar la sangre es un mejor estado del hígado.  Algunos autores lo consideran afrodisíaco.  El zumo de la planta reduce el colesterol y tomar las semillas mejora el ritmo cardíaco.  La decocción de la raíz seca es expectorante. También alivia el dolor de estómago.  Es alcalinizante.  Previene los dolores menstruales.  También ayuda en el sistema linfático frenando la fagocitosis. Todas las personas cuyo estado de salud es normal.  Por tener menos de un 3 % de proteínas es recomendado también en el régimen de los nefríticos. Por su pobreza en hidratos de carbono se recomienda a los diabéticos.   En los regímenes de bajas calorías contra la obesidad, se recomienda apio, del que se puede comer cuanto se quiera a fin de disminuir la sensación de hambre y asegurar un buen funcionamiento intestinal.    Por sus propiedades estimulantes y diuréticas es recomendado en las debilidades del estómago, ictericia, hidropesía, gota, enfermedades escrofulosas y en los cólicos nefríticos. Por su riqueza en vitaminas y fósforo, es recomendado a los reumáticos artríticos.   El apio nabo conviene a los enfermos del hígado, de los riñones, de la vejiga, a los cardíacos, a los nerviosos y a los trabajadores intelectuales sometidos a fuerte desgaste nervioso. Su contenido en quercetina (un flavonoide) le confiere propiedades cardiotónicas.

Uso externo: su infusión puede utilizarse como enjuague bucal y se pueden usar emplastes para las llagas bucales.  Vulnerario y cicatrizante aplicado sobre llagas y heridas. Hacer un pediluvio con infusión de apio alivia los sabañones. Los gargarismos con la infusión alivia la afonía.

Buenas combinaciones:   unido a la zanahoria resulta ser un buen antioxidante. Sus semillas mezcladas con anís, hinojo, alcaravea y eneldo, hacen una excelente combinación contra los gases.



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